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REVISTA GENERAL DE MARINA JUNIO 2015

TEMAS PROFESIONALES dad sigue siendo la preparación para el ejercicio profesional de los futuros oficiales, por primera vez «comprende, por una parte, la formación militar general y específica y, por otra, la correspondiente a un título de grado universitario del sistema educativo general». Para decidir la mejor manera de afrontar esta doble titulación se estudiaron los modelos de los países occidentales, de manera análoga a cómo lo hizo Patiño en su momento para decidir las características de la Real Compañía de Guardias Marinas, que han llegado hasta nuestros días (3). Todos los modelos actuales estudiados coinciden en lo fundamental: de una manera u otra procuran integrarse en el sistema educativo general, y sus oficiales, salvo contadísimas excepciones, obtienen una titulación universitaria, además de la militar. Obviando las diferencias menores, se puede decir que había cuatro posibles alternativas: — El modelo italiano, en el que se alternan a lo largo de cinco años estudios militares y universitarios en las academias militares, pero que proporciona un título universitario exclusivo de las Fuerzas Armadas, algo que podríamos denominar un «grado militar». — El británico, en el que la inmensa mayoría de los oficiales acceden con una titulación universitaria, mientras que al pequeño porcentaje restante tan solo se le da, además de una formación eminentemente práctica, ciertas facilidades para que, si lo desea, obtenga unos estudios próximos, pero no equivalentes, a un grado universitario. — El norteamericano, en el que la Escuela Naval es una universidad pública más, pero dentro de la estructura de la Armada y bajo el mando de un almirante, que es a la vez autoridad militar y académica. A lo largo de los cuatro años de la carrera obtiene una formación militar y una titulación universitaria (4). — El modelo alemán, en el que tras un primer curso en la Escuela se envía a los alumnos a la universidad a obtener una titulación de grado y, una vez alcanzada, regresan para cursar un último curso de especialización. Formar oficiales de la Armada no consiste únicamente en proporcionarles los conocimientos científicos, técnicos o tácticos que van a necesitar en las unidades. La trascendencia de su misión y de las decisiones que habrán de tomar, en condiciones normalmente difíciles y en ocasiones extremas, hacen (3) BLANCA CARLIER, José María, p.11. (4) Este modelo es compartido por otras armadas de gran relevancia, como Francia y Portugal. 2015 873


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