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Atlas marítimo de España

Autor: Instituto Hidrográfico de la Marina

En 1700 se entroniza en España la dinastía de los Borbones y se abre un importante período de paz y crecimiento económico que da lugar al renacimiento de la actividad científica. Patiño, Ensenada y Valdés, sucesivamente, sientan las bases para el desarrollo de esta actividad en la Armada, estableciendo un completísimo programa naval que abarcará desde la formación científica de los oficiales hasta la creación de una importante infraestructura institucional, entre la que hay que resaltar, muy especialmente, la fundación de la Academia de Guardias Marinas y del Observatorio de Marina.
Durante este siglo surge de nuevo la inquietud de determinar con exactitud la forma y dimensiones de la Tierra, naciendo la Geodesia. Alrededor de la Academia y del Observatorio, se desarrolla una intensa actividad encaminada al perfeccionamiento del conocimiento geográfico de nuestros dominios, cuyo reflejo serán los numerosos trabajos hidrográficos llevados a cabo por oficiales de la Real Armada, tanto a lo largo de las costas de la Península como en las de América y en las de las restantes posesiones de la Corona.
A mediados de la década de los setenta, comienza a hacerse evidente la necesidad de establecer con urgencia un plan nacional de trabajos hidrográficos. Se desempolva la vieja idea de Jorge Juan, verdadero impulsor de la cartografía científica, quien, ya en 1751, había propuesto la formación de un mapa general de España y de las cartas marítimas de todas las costas de la Península, habiendo redactado, también, las instrucciones que habían de observar las compañías de geógrafos, hidrógrafos y astrónomos que participaran en la misma.
En 1783 se decide acometer esta idea y, para llevarla a cabo, es designado Vicente Tofiño de San Miguel y Van der Walle, Director de la Academia de Guardias Marinas desde hacía quince años. Había dedicado toda su vida al trabajo intelectual y a la docencia, sin descuidar por ello sus obligaciones como Oficial de la Real Armada, aprovechando cuantas ocasiones se le presentaron de navegar y combatir a bordo de sus buques.
El resultado de la empresa es el Atlas Marítimo de España, con sus correspondientes Derroteros, que recogen el levantamiento hidrográfico completo de las costas de la Península y de las islas Pithiusas y Baleares, así como de sus principales puertos, llevados a cabo entre 1783 y 1788, mediante observaciones astronómicas y triangulación geodésica.

  • NIPO: 083-21-253-X
  • Fecha de publicación: 7/2/2022
  • Año de edición: 2021
  • Autor: Instituto Hidrográfico de la Marina
  • Editor: Ministerio de Defensa. Secretaría General Técnica.
  • Número de páginas: 56
  • Tamaño: 15 MB
  • Idioma: Español

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Detalles

En 1700 se entroniza en España la dinastía de los Borbones y se abre un importante período de paz y crecimiento económico que da lugar al renacimiento de la actividad científica. Patiño, Ensenada y Valdés, sucesivamente, sientan las bases para el desarrollo de esta actividad en la Armada, estableciendo un completísimo programa naval que abarcará desde la formación científica de los oficiales hasta la creación de una importante infraestructura institucional, entre la que hay que resaltar, muy especialmente, la fundación de la Academia de Guardias Marinas y del Observatorio de Marina. Durante este siglo surge de nuevo la inquietud de determinar con exactitud la forma y dimensiones de la Tierra, naciendo la Geodesia. Alrededor de la Academia y del Observatorio, se desarrolla una intensa actividad encaminada al perfeccionamiento del conocimiento geográfico de nuestros dominios, cuyo reflejo serán los numerosos trabajos hidrográficos llevados a cabo por oficiales de la Real Armada, tanto a lo largo de las costas de la Península como en las de América y en las de las restantes posesiones de la Corona. A mediados de la década de los setenta, comienza a hacerse evidente la necesidad de establecer con urgencia un plan nacional de trabajos hidrográficos. Se desempolva la vieja idea de Jorge Juan, verdadero impulsor de la cartografía científica, quien, ya en 1751, había propuesto la formación de un mapa general de España y de las cartas marítimas de todas las costas de la Península, habiendo redactado, también, las instrucciones que habían de observar las compañías de geógrafos, hidrógrafos y astrónomos que participaran en la misma. En 1783 se decide acometer esta idea y, para llevarla a cabo, es designado Vicente Tofiño de San Miguel y Van der Walle, Director de la Academia de Guardias Marinas desde hacía quince años. Había dedicado toda su vida al trabajo intelectual y a la docencia, sin descuidar por ello sus obligaciones como Oficial de la Real Armada, aprovechando cuantas ocasiones se le presentaron de navegar y combatir a bordo de sus buques. El resultado de la empresa es el Atlas Marítimo de España, con sus correspondientes Derroteros, que recogen el levantamiento hidrográfico completo de las costas de la Península y de las islas Pithiusas y Baleares, así como de sus principales puertos, llevados a cabo entre 1783 y 1788, mediante observaciones astronómicas y triangulación geodésica.

Información adicional

Descripción En 1700 se entroniza en España la dinastía de los Borbones y se abre un importante período de paz y crecimiento económico que da lugar al renacimiento de la actividad científica. Patiño, Ensenada y Valdés, sucesivamente, sientan las bases para el desarrollo de esta actividad en la Armada, estableciendo un completísimo programa naval que abarcará desde la formación científica de los oficiales hasta la creación de una importante infraestructura institucional, entre la que hay que resaltar, muy especialmente, la fundación de la Academia de Guardias Marinas y del Observatorio de Marina. Durante este siglo surge de nuevo la inquietud de determinar con exactitud la forma y dimensiones de la Tierra, naciendo la Geodesia. Alrededor de la Academia y del Observatorio, se desarrolla una intensa actividad encaminada al perfeccionamiento del conocimiento geográfico de nuestros dominios, cuyo reflejo serán los numerosos trabajos hidrográficos llevados a cabo por oficiales de la Real Armada, tanto a lo largo de las costas de la Península como en las de América y en las de las restantes posesiones de la Corona. A mediados de la década de los setenta, comienza a hacerse evidente la necesidad de establecer con urgencia un plan nacional de trabajos hidrográficos. Se desempolva la vieja idea de Jorge Juan, verdadero impulsor de la cartografía científica, quien, ya en 1751, había propuesto la formación de un mapa general de España y de las cartas marítimas de todas las costas de la Península, habiendo redactado, también, las instrucciones que habían de observar las compañías de geógrafos, hidrógrafos y astrónomos que participaran en la misma. En 1783 se decide acometer esta idea y, para llevarla a cabo, es designado Vicente Tofiño de San Miguel y Van der Walle, Director de la Academia de Guardias Marinas desde hacía quince años. Había dedicado toda su vida al trabajo intelectual y a la docencia, sin descuidar por ello sus obligaciones como Oficial de la Real Armada, aprovechando cuantas ocasiones se le presentaron de navegar y combatir a bordo de sus buques. El resultado de la empresa es el Atlas Marítimo de España, con sus correspondientes Derroteros, que recogen el levantamiento hidrográfico completo de las costas de la Península y de las islas Pithiusas y Baleares, así como de sus principales puertos, llevados a cabo entre 1783 y 1788, mediante observaciones astronómicas y triangulación geodésica.
ISSN No
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NIPO 083-21-253-X
Fecha de publicación 7/2/2022
Año de edición 2021
Autor Instituto Hidrográfico de la Marina
Editor Ministerio de Defensa. Secretaría General Técnica.
Número de páginas 56
Tamaño 15 MB
Idioma Español
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