Page 173

REVISTA DE HISTORIA MILITAR 115

¿REACCIONARIOS O LIBERALES? ¿INDISCIPLINADOS... 173 El cardenal Antonelli escribió también al nuncio en Madrid pidiéndo-le que trasladase al gobierno español el disgusto que le había producido ver publicado en los periódicos artículos difamantes contra la conducta de los soldados españoles, «... essendo tale asertive lontano affatto dal vero, e sommamente in-giuriosse ad una milizia che ben altrimenti si comporta imperochè sin dal tempo che fecero ingresso negli Stati della Chiesa, mostró sempre una seve-rità di disciplina la più commedevole...»30. El general Narváez agradeció a Brunelli la lectura que le hizo de esta carta y le pidió que la remitiese también al marqués de Pidal31. Actuaciones que pudieron dar pie a esta serie de infundios A fuerza de ser honestos debemos decir que nuestros militares tam-poco fueron santos varones, a pesar de la severa y estricta disciplina que observaron. Contratiempos surgieron, si bien, de escasa importancia y nú-mero tratándose de un contingente de 9.000 soldados que convivían con la población autóctona e, incluso, se alojaron en sus propias casas como era costumbre en el ejército español. Población, además, que se encontraba dividida entre papalinos y republicanos, y estos, a quienes nuestras tropas fueron a combatir, hicieron hasta lo imposible para hostigarles. Pero cuando nuestros soldados restablecieron el orden, se ganaron la simpatía y amistad de los vecinos y autoridades. Los incidentes que surgieron con la población y autoridades pode-mos catalogarlos de dos tipos. De menor importancia fueron los ocasionados por conductas individuales. Si bien muchas de estas actuaciones se dieron como respuesta a las agresiones y ofensas que recibían de los republicanos más radicales, y que de forma singular se dieron en Terni, población con gran número de seguidores de la república romana, así como en Velletri, o el caso particular de Zagarolo, donde hubo un conato de atentado masivo contra los españoles en el que resultó asesinado el soldado del Regimiento de Granaderos Gerónimo Díaz. El otro tipo de conducta fue la provoca-da por las exigencias del propio general en jefe del cuerpo expedicionario, Fernando Fernández de Córdova, quien llevado por su propio orgullo y la necesidad de tener que alimentar y alojar a sus hombres, adoptó medidas 30  ASV, Nunziatura di Madrid, busta 313, título VIII, rub 3, ff 876-877, Portici, 22-9-49 (original), Antonelli a Brunelli. 31  ASV, Nunziatura di Madrid, busta 313, título VIII, rub 3, ff 875, Madrid, 27-10-49, Brunelli a Antonelli. Revista de Historia Militar, 115 (2014), pp. 163-217. ISSN: 0482-5748


REVISTA DE HISTORIA MILITAR 115
To see the actual publication please follow the link above