Page 12

REVISTA DE HISTORIA NAVAL SUP 21

más antiguos para que, con sus explicaciones y asesoría, sir john Norris pudiera formarse un juicio sobre las mejores reglas y métodos para construir los navíos de la Royal Navy, de lo cual debía informar a la junta. john Norris, almirante de la Flota en 1740, tenía a la sazón ochenta años y no se retiró hasta 1744. Algunos historiadores sugieren que la guerra de 1739 cogió a Inglaterra sin su Marina preparada para ella —de hecho, Norris había pedido retrasarla—. Entonces se decidió sacar las Ordenanzas de Armamento del letargo en que dormían desde 1733. Y en abril de 1740, tras la captura del Princesa, Acworth, inspector de la Marina desde 1715, rechazaba las quejas de Mathews por las pobres condiciones de sus barcos: «Llevo cincuenta y siete años de servicio y recuerdo que los barcos del rey Carlos se pudrían enseguida, y estoy seguro de que antes que los de ahora. Pero entonces, y ya ha pasado mucho tiempo, los oficiales estaban deseosos de salir a la mar y no admitían que nadie se quejara de sus barcos, ni que los despiezaran para buscarles defectos ocultos» (4). Tras el desastre de Tolón, en junio de 1744 era Vernon quien atacaba a Acworth, cuyo «exceso de orgullo y autosuficiencia le impiden informarse mejor, y la falta de juicio sólido lo hace incapaz de dirigir todo por sí mismo, y ha llevado a nuestra Marina al ocaso en el arte de la construcción naval, al tiempo que tanto España como Francia han mejorado enormemente » (5). Además de su aprecio por el Princesa, Charnock reconoce la calidad tecnológica de los navíos españoles en manifestaciones que, entremezcladas como aparecen con expresiones de desprecio y animadversión hacia las dos naciones borbónicas, cobran aún más valor: — «… el espíritu discordante y diabólicamente ambicioso de Luis XIV…» (6); — «Los artesanos de Luis fueron los copistas; no fueron los creadores del sistema del aumento de dimensiones de los navíos sino los imitadores que revivieron la práctica que España había emprendido cuando estaba en el cenit de su poder» (7); — «Los maravillosos cambios que tuvieron lugar en la Armada española en 1714 bastan para formar una lección útil para la humanidad de lo inapropiado de la arrogancia nacional» (8); — «En un espacio de tiempo increíblemente corto, apenas pasados tres años desde el tratado de Utrecht, el mundo contempló con asombro una flota española que contaba más de treinta navíos» (9); (4) HEMINGwAY, p. 156. (5) Ibídem, p. 161. (6) CHARNOCk, p. 6. (7) Ibídem, p. 30. (8) Ib., p. 87. (9) Ib., p. 88. AñO 2015, SUPLEMENTO N.º 21 A LA REVISTA DE HISTORIA NAVAL. Núm. 128 11


REVISTA DE HISTORIA NAVAL SUP 21
To see the actual publication please follow the link above