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REVISTA HISTORIA MILITAR EXTRA II 2014

126 JUAN LUIS SÁNCHEZ MARTÍN queda aún sin resolver la magnitud de aquella derrota; es decir, sus pérdidas, tan interesadamente abultadas en las relaciones austracistas, que trataré de concordar aquí. Naturalmente, Pons hubo de dar cuenta de ellas a Felipe V, como lo hizo, pero documentalmente solo pude hallar la relación de bajas de la caballería, además incompleta, que no salió tan mal parada como la infantería.101 Ya utilicé la misma fuente más arriba para deducir su fuerza disponible al emprender su tercera incursión por Aragón. Está fechada en Molina el 22 de diciembre. Primero detalla el número de soldados disponibles y las bajas de cada unidad en la jornada. Así, el Regimiento de Granada, que tenía 263 soldados, sin aclarar cuántos de ellos montados, perdió en la acción 13 soldados y 18 caballos. El de Pons –al que su hermano cita por Picalques– tenía 310 soldados y 139 caballos, habiendo perdido 106 y 16 respectivamente. El de Grafton tenía 200 dragones mon-tados y 25 a pie, habiendo perdido 80 dragones y 83 caballos. Estas últimas cifras extrañaron tanto al propio Pons que llegó a sospechar, como escribió al margen del informe, que «muchos se habían pasado». Luego seguían las de la oficialidad, también ordenadas por regimientos, pero en este caso individualizando sus nombres. Así, el de Granada había perdido a los alféreces Alonso de Narváez y Carlos Nava. Pero el también alférez Luis de Narváez «está herido de muerte». La relación debía de con-tinuar en el folio siguiente, pero este faltaba, supongo que traspapelado en el mismo mazo del legajo, que es lo más normal que puede suceder cuando no se encuadernan formando libros, rara avis en los archivos públicos espa-ñoles. Aunque incompleta, la relación citada nos permite conocer las bajas notadas entre los soldados de caballería y dragones, que ascendían a 199 hombres y 117 caballos. Claro que, entre ellos, se cuentan los 115 desmon-tados de Pons, que formaron en el batallón de infantería, junto a los hombres de Estrada y a las milicias de Villel. Por lo tanto, cabría interpretar, grosso modo, que la caballería perdió tantos hombres como caballos (117) y que los 82 restantes serían desmontados de Pons. Y como estos eran 115, resultaría que al menos una treintena logró salir con vida. El conde de la Puebla, en su informe al archiduque de 17 de diciembre, desde Calamocha, daba cuenta de haber capturado «al brigadier Crofton, al coronel D. Diego de Estrada, 9 capitanes, 7 tenientes, 7 alféreces, 15 sar-ciso, salvo en la identificación del lugar, fue el informe que remitió al Vaticano monseñor Zondodari, nuncio en Madrid, fechado el 22.XII.1706: «Battaglia di Molina: Disfatti 4 reggimenti, 2 di fanteria di cui uno di Milizie e quelli dei Dragoni di Pons e Grafton, che vi rimase ucciso». A.S.V., Nunziatura di Spagna, tomo 196. 101  AHN, Estado, leg. 281, apd. 1. «Escrito por el que se especifica el número de pérdidas habidas en los regimientos de caballería y Dragones de Granada, Graffton y Pons», fechado en Molina el 26.XII.1706. Revista de Historia Militar, II extraordinario de 2014, pp. 87-148. ISSN: 0482-5748


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