Page 30

REVISTA HISTORIA MILITAR EXTRA II 2014

30 ANDRÉS CASSINELLO PÉREZ Verboom fue testigo de estos hechos36. Nos cuenta que a las 4 de la tarde del 11 de septiembre, enviaron los rebeldes a dos parlamentarios pidiendo la supresión de armas. Berwick ordenó se les dijera que no escucharía otra cosa que la rendición incondicional de los barceloneses, concediéndole dos horas a los parlamentarios enviados para que respondieran a su intimida-ción. Como ya se hacía de noche, Verboom les dijo que bastaría con que su respuesta llegara antes del amanecer. A las cuatro de la mañana del siguiente día se presentaron ante las avanzadas borbónicas cuatro parlamentarios; a las seis de la mañana estaban en el cuartel general de Berwick, donde pidie-ron «la vida, honra y privilegios» «El duque les exhortó haciendo presente que había evitado la matanza y el saqueo general y que si antes de mediodía no se resolvían a dar libre entrada a las tropas, los abandonaría a su furor, entrando por fuerza. Se retiraron los parlamentarios pidiendo de plazo hasta la una, lo que se les concedió. A las dos de la tarde volvieron las mismas personas al cuartel del duque (el coronel Ferrer, Oliver, Durán y un ayudante de Villarroel) diciendo que venían de parte de las tropas y de la ciudad a someterse a la bondad y poderosa pro-tección del duque, que esperaban aceptase con benignidad su resignación, que ellos lo ponían todo en sus manos. El duque les concedió la vida y el honor del sexo; que permaneciesen en sus casas y les libraría del saqueo y vejaciones y que les haría experimentar la clemencia del rey. Les advirtió que debían entre-gar antes del anochecer los castillos de Montjuich y Cardona. El 13 por la mañana los rebeldes se retiraron de todos sus puestos y nuestras tropas, habiendo tocado generala, marcharon a través de las calles a los barrios que le fueron asignados, con tanto orden, que ningún soldado se separó de sus filas. Los habitantes estaban en sus casas, sus tiendas y en las calles viendo pasar a nuestras tropas como en tiempo de paz. A las cinco de la mañana del 13 se publicó un bando de Berwick en el que se imponía pena de muerte a oficiales, soldados y vivanderos que inju-riasen a los habitantes, tratándoles de rebeldes, o cometiendo cualquier otro desmán, anunciando que los barceloneses se habían rendido y se les había concedido vida, honras y hacienda». Verboom evaluó las pérdidas del ejército borbónico en 2.000 muertos y 5.000 heridos, pero debe referirse solo a las bajas sufridas durante el asalto. La tercera parte de las casas de la ciudad habían sido derribadas y otro ter-cio muy maltrechas, quedando muy pocas casas que no hubieran recibido algún impacto de la artillería sitiadora. Contra la ciudad se habían disparado 20.000 bombas. 36  LLAVE (de la): pág. 210. Revista de Historia Militar, II extraordinario de 2014, pp. 13-28. ISSN: 0482-5748


REVISTA HISTORIA MILITAR EXTRA II 2014
To see the actual publication please follow the link above