Page 59

REVISTA HISTORIA MILITAR EXTRA II 2014

EL EJÉRCITO EN EL MARCO INSTITUCIONAL DE LA NUEVA... 59 sobre todo, en el exterior, cuando empezarán las operaciones en los conflictos internacionales. El modelo que se sigue en su organización es el del Ejército francés: por eso, se transforman los tercios en regimientos, compuestos por batallones y estos, a su vez, por compañías, además de establecer la jerarquía con la nomenclatura francesa: coronel y teniente coronel en vez de maestre de campo y su teniente; por otra parte, en el cuerpo de Oficiales Generales, el primer empleo que se reconoce es el de mariscal de campo –que manda «indiferentemente la Caballería, la Infantería y los Dragones»– y aparecen nuevos empleos, como brigadier; también se crean los directores e inspectores generales de las armas, cargos que se irían llenando de contenido y que serían decisivos en el organigrama jerárquico posterior, por su importancia en la su-pervisión de todos los ámbitos de las armas que tenían encomendadas. La estructura territorial estaba compuesta por otros elementos comple-mentarios del Ejército, igualmente importantes en la organización militar, en particular las Milicias o Cuerpos Provinciales, que constituyen la base de la estructura territorial, denominados así a comienzos del reinado de Felipe V, posiblemente por influencia de los llamados tercios provinciales. Tal denomi-nación designaba a aquellas tropas adscritas al servicio real, pagadas por las ciudades y cuyo reclutamiento se encomendaba a las autoridades locales; su misión era cubrir las vacantes que dejaban en las guarniciones de las plazas los soldados del ejército regular que marchaban a combatir en el exterior, finali-dad primigenia que pronto no es respetada, aspirando a tener en las milicias la reserva del ejército o el sistema de reclutamiento que permitiera cubrir con rapidez las bajas del ejército8. El modelo que se sigue al organizar el elemen-to fundamental de esta estructura es el de las milicias provinciales francesas, cuyo impulsor fundamental fue Louvois, el ministro de Luis XIV. Estamos, pues, también ante una estructura dual, que en sus elementos bá-sicos recuerda la que ahora se abandonaba: milicias provinciales, ahora Guar-das y milicias diversas, antes; pero en ambos casos para actuar dentro de las fronteras, aunque no se respetara totalmente tal condición; los ejércitos, tanto el de la Monarquía Hispánica como el de la Monarquía Borbónica se envían a los escenarios donde eran necesarios. 8  Para las Milicias Provinciales, vid. HELLWEGE, Johan: Die spanischen Provinzialmilizen im 18. Jahrhundert, Boppard am Rhein, 1969; CORONA BARATECH, Carlos E.: «Las Milicias Provinciales del siglo XVIII como Ejército Peninsular de Reserva», en Temas de Historia Militar (I), 1982, págs. 327-368; CORONA MARZOL, Carmen: «Valencia y las milicias pro-vinciales borbónicas. Intentos de introducción y oposición institucional en el siglo XVIII», en Millars, IV, 1986-87 y OÑATE ALGUERÓ, Paloma: Servir al Rey: La milicia provincial (1734-1846), Ministerio de Defensa, Madrid, 2003. Para su dimensión americana, sobre todo, MARCHENA FERNÁNDEZ, Juan: Ejército y milicias en el nuevo mundo colonial america-no. Mapfre, Madrid, 1992. Revista de Historia Militar, II extraordinario de 2014, pp. 55-86. ISSN: 0482-5748


REVISTA HISTORIA MILITAR EXTRA II 2014
To see the actual publication please follow the link above