Page 116

MEMORIAL CABALLERIA 74

Varios Noticias del Arma Orgánica y Materiales Empleo Táctico y Operaciones Historia 114 DOCUMENTO La eficacia demostrada asegura un repliegue ordenado sobre Drius, siendo premiada la labor del jefe de caballería con la Cruz Laureada de San Fernando. Entre tanto el general Navarro, ante la situación creada en Drius por la acumulación de gente herida o muy baja de moral, dispone se constituya un convoy para evacuar a heridos y enfermos, convoy que debe escoltar el regimiento de Alcántara. El convoy automóvil, adelantado a la caballería, encuentra a la altura de Uestía seria resisten-cia al paso por parte de los cabileños. Al oír los disparos, Primo de Rivera ordena se adelante el regimiento al galope, llegando a su altura justo cuando el enemigo se echaba sobre algunos de los camiones. Sin dudarlo ni un momento, la caballería carga con denuedo sobre aquel, sable en mano, haciéndole huir precipitadamente. Despejado el camino, el resto del convoy es escoltado en dirección a El Batel. En ese mo-mento Primo de Rivera recibe orden de volver hacia Drius, pues el general Navarro ha decidido evacuar esta posición. Aunque los jinetes de Alcántara están agotados, cumplimentan la orden. Tras unirse a esta nueva columna, se observa que el enemigo se concentra en gran cantidad a la izquierda de su paso y en las cercanías del río Igan. Nuevamente le toca a Alcántara despejar la situación a pesar de sus efectivos menguados y el lógico cansancio de los jinetes; al principio al galope, más tarde al trote, y finalmente al paso por incapacidad manifiesta de los caballos, sometidos, junto con los soldados, a un esfuerzo excepcional. Primo de Rivera cumplimenta las órdenes recibidas: agotadas las fuerzas, perdidos gran número de caballos, habiendo sido bajas numerosos jinetes, algunos incluso combatiendo a pie, el regimiento prácticamente ha desapare-cido como tal. Los escasos supervivientes se agregan a la columna después de haber escrito una página memorable de la historia de la caballería española, posiblemente la más notable dentro de la tragedia generalizada que supuso el llamado Desastre de Annual. El día 23 de julio de 1921 quedará como fecha imborrable dentro de las efemérides conmemorativas de la actuación del arma centenaria. Son infinidad los testimonios y las reseñas escritas entonces y después sobre la notable actua-ción de la caballería durante los hechos someramente mencionados; todos ellos, sin excepción, laudatorios. Sería imposible dar ni siquiera un esbozo pues son, insistimos, numerosísimos. Descartaremos los procedentes de personas de condición militar que, aunque casi siempre certeros y válidos, podría pensarse que son salidos de autores vinculados por profesión a los protagonistas de los sucesos narrados. Fuera de este ámbito, son incluso más frecuentes las men-ciones encomiásticas que es posible encontrar. Mencionaremos de pasada algunas como la de Rubio Fernández: “El único jefe que en medio del antiestratégico repliegue dio ejemplo de bravura sin par y de excepcional coraje, fue el malogrado Primo de Rivera, tenaz y brioso al frente de los restos de la caballería” (Al margen del desastre). O como Gómez Hidalgo, poco sospechoso de afinidades militares: “Las cargas del Regimiento de Caballería de Alcántara, a las órdenes del coronel Primo de Ri-vera, un valiente oficial muerto después de la defensa de Monte Arruit, son de por sí hechos épicos” (La tragedia prevista). O como Vivero, que relata pormenorizadamente los hechos: “Con Primo de Rivera al frente, embiste la legión gloriosa en nuevo arranque heroico…”. (El derrumbamiento). También Guixé: “la resistencia de la columna Navarro y de la caballería de Primo de Rivera son los episodios en los cuales no se ha empañado la prez del valor español”. (El Rif en sombras).


MEMORIAL CABALLERIA 74
To see the actual publication please follow the link above