Page 144

MEMORIAL CABALLERIA 74

Varios Noticias del Arma Orgánica y Materiales Empleo Táctico y Operaciones Historia 142 DOCUMENTO en primer lugar, había un plazo de solo cinco días para que el jefe más caracterizado del Ejército ordenara la apertura del expediente (¿quién iba a ordenarlo, en este caso, si el que no había caído prisionero estaba muerto?). A continuación había que determinar si se “perdonaba” esa primera “anormalidad” y se estima-ba que procedía la apertura de expediente. Pero, mientras tanto, cambió el reglamento de la Orden de San Fernando, con lo que se produjeron nuevas demoras. Por fin, en julio de 1929, se acordó la apertura. En julio de 1931 fue disuelto el regimiento “Alcántara” y no entregó su historial a ninguna otra unidad. En agosto de ese año, nuevo cambio del reglamento de la Orden de San Fernando, ocasionando más modificaciones y retrasos. Finalmente, en 1934, se dieron por concluidas todas las diligencias, con el informe favorable del juez instructor, quedando a falta de aprobación por la Orden de San Fernando. Pero, ¿a quién se le iba a entregar tan preciada distinción? El interesado (“Alcántara”) no existía y tampoco había dejado “herederos” (pues nadie había recibido su historial). Y ahí quedó pendiente. Cuando en 1944, después de la guerra civil, volvió a renacer “Alcántara”. ¿Quién se acordaba ya de los hechos acaecidos más de dos décadas antes? Máxime cuando, condición humana es, todo el mundo estaría ocupado en sus propios méritos en la última contienda civil. Fue en 2004 cuando un grupo de “románticos” amigos intentó dar conclusión a esta “deuda” que España tenía con “Alcántara”; iniciativa que posteriormente se vio apoyada por numerosas personas; pero tampoco esta vez resultó un camino fácil. Hubo que rescatar el Expediente (del Ar-chivo Militar de Segovia), encontrar los antecedentes en el Archivo de la Orden de San Fernando, convencer a los recalcitrantes de que no había que “iniciar” expediente alguno sino que se trataba de “cerrar” el que ya estaba concluido y rematar algún que otro detalle más. Pero ¿qué hizo “Alcántara” para diferenciarlo de los otros cinco regimientos de infantería y el de Artillería que había de guarnición en Melilla? Sencillamente, aunque en estos tiempos pueda sonar extraño, aplicar lo que estipulaba el Reglamento de Caballería: “Cuando el enemigo es victo-rioso, corresponde á la caballería la honrosa misión de la abnegación y del sacrificio. A toda costa se mantiene en contacto con el enemigo sin reparar en su número, y aprovecha todas las ocasiones para detener, si es posible, ó, por lo menos, retardar la persecución, firmemente convencida de que toda su sangre será poca comparada con el honor de salvar al ejército, y, á veces, á la Patria, de un inmenso desastre” sic. En el primer tramo de la retirada, a lo largo de un terreno que desde Annual ascendía hasta Izummar y después descendía hasta poco antes de Ben Tieb (fotos 1 y 2), debido a lo encajonado y accidentado del mismo, era imposible cargar contra el enemigo por lo que se retiraron en perfecto orden (desde donde se encontraban, protegiendo la ocupación y fortificación de la posición “inter-media”) estableciendo el servicio de protección por flancos y retaguardia evitando, con su fuego y hábiles movimientos, que los restos de la columna de Annual fueran exterminados antes de llegar a Ben Tieb; poblado que alcanzaron tras haber recogido cuantos heridos encontraron a su paso y a los rezagados por cansancio o extrema fatiga, llevándoles a sus grupas (incluso algunos con su caballo del diestro llevando otros soldados). “abogado del diablo”. El juez instructor debe pertenecer a otro cuerpo o ejército que aquel al que pertenezca el sujeto del expediente y deben declarar –obligatoriamente– tanto superiores como iguales e inferiores al interesado. Cuando el juez instructor crea que ya ha llevado a cabo todas las averiguaciones posibles, evacua las diligencias a la autoridad que ordenó la apertura del juicio, exponiendo cuanto resulte de esta primera parte. A continuación, en caso de que las conclusiones sean favorables a la concesión de la laureada, se publica en las órdenes generales correspondientes, exhortando a que se presenten a declarar ante el juez instructor todos los que sepan algo en contrario capaz de modificar la apreciación de los hechos publicados.


MEMORIAL CABALLERIA 74
To see the actual publication please follow the link above