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REVISTA DE HISTORIA NAVAL 130

DANIEL TORENA GÓMEZ profundamente católico y convencido de que tenía una misión de defensa de la fe cristiana y de afirmar el poder de España y de su Imperio, apoyó al rico hacendado juan Ortiz de Zárate, que había sido compañero de armas del gran capitán Pizarro, nombrándolo adelantado del Río de la Plata por dos vidas, vitalicio y hereditario por una sola vez. Armó una flota con soldados de infantería y de caballería embarcados, artesanos, mujeres europeas, que escaseaban, y labradores; llevó más de 500 personas, una cifra importante para la época. En 1573, ancló la flota en la isla de San Gabriel, desembarcando gente y tomando posiciones cercanas sobre la actual ciudad de Colonia del Sacramento, estableciendo contactos con los guaraníes para adquisición de víveres. El 29 de diciembre de 1573, en una de las incursiones de los españoles en Tierra Firme, se produce un feroz combate con los indios charrúas, quienes mataron a 42 de los 44 soldados que formaban esa compañía militar expedicionaria. Los charrúas eran un pueblo indígena que habitaba la orilla oriental del Plata, actual territorio suroeste de Uruguay; eran guerreros muy fuertes y valientes en el combate. Luego del primer combate con los españoles, los charrúas se enfrentaron nuevamente en el combate de San Gabriel, el cual fue un desastre para los españoles, quienes tuvieron más de cien bajas, la mayor pérdida en combate para España en el Plata, hasta ese momento. Ante la terrible derrota militar de las armas hispánicas, el adelantado Ortiz de Zárate ordenó evacuar la isla de San Gabriel y, para mayor seguridad, la isla Martín García. Más tarde llega el auxilio del gran capitán juan de Garay quién, en combate nuevamente contra los charrúas, los derrota en el combate del río San Salvador, donde mueren, luchando hasta la muerte, los caciques principales charrúas Zapicán, Abayubá y Tabobá, quienes demostraron su valentía, pese a la superioridad de las armas hispánicas. Con los refuerzos recibidos y el ánimo levantado los sobrevivientes se marcharon hasta la desembocadura del río San Salvador, en el actual Departamento de Soriano. Allí el adelantado juan Ortiz, el 30 de mayo de 1574, sobre los restos del fuerte que había dejado Caboto, con la ayuda militar de Garay, levanta y pone la Cruz fundacional de la Ciudad de San Salvador, con regidores y alcaldes (4), la cual fue en realidad una villa o pueblo por su tamaño. La Gobernación del Plata se llamó en ese momento jurídicamente de Nueva Vizcaya, poco después la ciudad de San Salvador; fue abandonada en 1577. La Gobernación del Plata, dejó de llamarse de Nueva Vizcaya y el adelantado Ortiz de Zárate legó su título a su hija, quién se casó con un caballero de la Real Audiencia de Lima, Perú, Don juan Torres de Vera y Aragón. Dicho matrimonio tuvo un largo conflicto legal por sus posesiones y títulos, por lo cual la Corona nombró interinamente, y luego de derecho con el aval del (4) Regidores y alcaldes, eran cargos del Cabildo o Gobierno Municipal, de las ciudades en la Colonia Española en Indias desde el s. XVI hasta comienzos del s. XIX, y tenían funciones judiciales, municipales, seguridad y orden dentro de los límites de la ciudad. Eran elegidos sus miembros por los vecinos del lugar, lo que suponía un gran honor ser «regidor» (miembro) o «alcalde» (juez) del Cabildo de la Ciudad. 52 REVISTA DE HISTORIA NAVAL Núm. 130


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