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MEMORIAL CABALLERIA 77

Historia Empleo Táctico y Operaciones Orgánica y Materiales Noticias del Arma Varios 133 MISCELÁNEA yeguas de pequeño tamaño llamadas jacas o jacos con un sentido un tanto peyorativo; caballo grande, ande o no ande. «No hay hombre cuerdo a caballo», dice un viejo refrán. Visto desde arriba todo nos parece pequeño y nos creemos capaces de cualquier locura. Más dura será la caída porque la vida, casi siempre, nos pone en nuestro sitio. Aunque todo el mundo conoce los orígenes de la Caballería, por si alguien estaba de cuartelero el día que lo explicaron en clase, lo resumiré: Los sumerios son un pueblo que, procedente de la India, se estableció en los valles del Éufrates y del Tigris que entonces desembocaban independientemente, y no como ahora que lo hacen juntándose en una rama común llamada Shatt al Arab, fuente permanente de conflictos hasta que pasó a Irak al final de la última guerra contra Irán. Las tierras eran fructíferas aunque las aguas de la zona, muy salobres, les creaban problemas de salinidad que les obligaban a cambiar los cultivos con frecuencia. Hábiles en las artes manuales, tenían una carencia casi absoluta de materias primas y se veían obliga-dos a organizar grandes caravanas para importarlas: metales, lapislázuli, maderas etc., que eran, claro, muy golosas para los facinerosos que abundaban en la zona. Algo parecido a lo que a los españoles nos pasaba con el tráfico comercial con las Américas, a las que se llevaba una vez al año –aprove-chando los vientos– un solo y gran convoy cargado de suministros, cuyos barcos, una vez descargados, regresaban a la Madre Patria cargados con oro y plata de las Indias. Para ello hubo que organizar un formidable sistema de protección con la Armada que dio unos más que aceptables resultados contra facinerosos de toda nacionalidad codiciosos de nuestras riquezas. Pocas veces nos robaron y siempre en embarcaciones que por efecto de huracanes, tormentas y mala mar quedaban aisladas del conjunto. Grandísimos ejemplos de heroísmo han dado nuestros marinos. Pero esto se sale del tema, lo mismo que la diferencia entre «pirata», «bucanero» y «corsario», así que os sugiero un paseo por el diccio-nario. Como creo que iba diciendo, tenían que organizar un sistema eficaz de protección de caravanas, ágiles, más rápidos que los enemigos para adelantarse a pasos obligados, para destacarse lejos de los gruesos, para anticiparse a la acción contraria y no permitirles ni tan siquiera que se acercaran a los itinerarios. Todas estas características son las que han definido a la Caballería. Estas unidades no se podían improvisar y por tanto tenían que tenerlas organizadas desde tiempo de paz, lo que da lugar a ejércitos regulares pero también caros. Los carros, los arreos, el armamento, la instrucción especial, etc., los hacían muy caros. También tenían un punto de élite, pues solo los ricos podían acceder a estas unidades que a su vez daban prestigio a sus componentes. Las unidades no eran de caballos, sino de carros a los que uncían unos asnos salvajes abundantes en la zona, llamados onagros, de fácil captura y manejo. Sin grandes domas los uncían a los carros y echaban a galopar contra el enemigo. Ya era Ejército regular, y por tanto permanente y al servicio del Estado, y este era Caballería. El primer texto del que se tiene conocimiento sobre doma e instrucción de caballos data del siglo xiv a. C., su autor era el mitano Kikuli, caballerizo del rey hitita Subiluiluma. Las primeras unidades a caballo de las que se tiene conocimiento son las egipcias del faraón Sesostris en el año 1650 a. C. Es verdad que todos los llamados «pueblos del mar», hititas, partos, medos, mitanos, etc., procedentes de las estepas donde abundaban los caballos, eran grandes jinetes, que domesticaban a los caballos para todo tipo de actividades y que se disputan el honor de ser los primeros jinetes combatientes. La Biblia en Jer. 4:29 dice, refiriéndose a los asirios: «Al ruido de jinetes y flecheros, huía toda la ciudad». Es curioso, porque cuando habla de caballería siempre es de carros, Ex.14:17. Salomón llegó a tener 1 400 carros y 12 000 caballos, todos procedentes de Cilicia y Egipto, al pre-cio de 600 ciclos de plata cada carro y 150 cada caballo. Una pasta gansa (perdón). En el Diccionario Histórico Enciclopédico se habla de 40 000 caballos y 12 000 carros. No puedo ni quiero olvidarme de Gengis Kan, posiblemente el mejor general de la mejor caballería de todos los tiempos. Los mongoles pasaron de ser un pueblo sometido a los tártaros a ser dueños de


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