LOS TOQUES DE CABALLERÍA (V Parte). TOQUES DE LAS UNIDADES MONTADAS

MEMORIAL DE CABALLERIA 84

Varios 101 MISCELÁNEA Hoy el vehículo de combate ha sustituido al caballo y la potencia de fuego a la carga. Las otras armas también han cambiado y, entre otras cosas, han ganado movilidad. La guerra de movimiento es una necesidad para todos. Pero nuestra arma ha desarrollado un carácter específico que la hace especialmente apta para este tipo de guerra en general, y para las misiones en que la movilidad es el factor determinante en particular. La práctica de la equitación, especialmente la equitación al aire libre y el salto, es una excelente manera de desarrollar individualmente ese carácter específico que llamamos «espíritu jinete». Además, nos acerca a nuestros antecesores que desarrollaron su mentalidad táctica a lomos de un caballo. Montando a caballo podemos comprender más fácilmente las vivencias, problemas de la antigua caballería e, indudablemente, aumentar nuestro interés por ella. Preservar nuestro «espíritu jinete», nuestro carácter especial para las operaciones de movimiento, no es sólo una necesidad para la continuidad de la Caballería sino también para mantener la eficacia de nuestras Fuerzas Armadas y su capacidad para la moderna maniobra aeroterrestre. LOS TOQUES DE CABALLERÍA (V Parte). TOQUES DE LAS UNIDADES MONTADAS Dionisio Zarco Pedroche teniente del CGA (Reserva) Maestro de Banda de Caballería Continuando con la serie dedicada al estudio y conocimiento de los diferentes toques de clarín que el Arma de Caballería ha tenido en su larga historia, en este artículo vamos a centrar nuestra atención en un importante número de armas, cuerpos y unidades que compartieron con la Caballería el empleo del ganado equino para el desempeño de sus principales cometidos. Ya ha quedado expuesto en anteriores artículos que aunque las primeras partituras de toques de caballería se remontan al año de 1769, siendo las más antiguas de nuestro Ejército, esto no quiere decir que antes no existiesen esos toques, sino que en las diferentes reorganizaciones, reglamentos, órdenes y demás referencias estudiadas sólo se han podido encontrar el nombre y las descripciones de los toques. Hasta hace no muchos años estos sonaron en otras unidades, todas ellas con un elemento en común: el ganado equino. En las mismas los caballos y mulos resultaban necesarios para el cumplimiento de sus misiones y actividades, compartiendo así mismo el instrumento musical transmisor de las órdenes, el clarín. Estas unidades formaban los llamados Cuerpos Montados. Entre ellos podemos citar: la Escuela de Equitación y los institutos de Lanceros, Dragones, Cazadores y Húsares; Artillería de Campaña y Montaña; Ingenieros de Pontoneros, Telégrafos y hasta Memorial de Caballería, n.º 83 - Junio 2017 Ferroviarios, y aunque nos pueda parecer extraño, en sus inicios la Aerostación también estuvo considerada como cuerpo montado, disponiendo en su organización de una banda de clarines hasta que en 1926 se creó con carácter independiente la Aeronáutica Militar y adoptaron la corneta y el tambor en su nueva estructura musical. A todos estos cuerpos hay que añadirles Sanidad, Intendencia, los Escuadrones de la Guardia Real, de la Guardia Civil y más tarde la Policía Armada, antecesora de la actual Policía Nacional. Banda de Clarines, Ingenieros de Aerostación


MEMORIAL DE CABALLERIA 84
To see the actual publication please follow the link above