Page 110

REVISTA HISTORIA MILITAR 119

MANUEL FERNÁNDEZ SILVESTRE: GESTACIÓN … 109 La llegada del general a Melilla suele entenderse como consecuencia de la tensión creada por las facultades residentes en los cargos de ambos generales y como el comienzo de una carrera disparatada por el prestigio y alentada por la insubordinación de Silvestre. Quizá, sin embargo, la convivencia entre Berenguer y Silvestre en el Protectorado fuese mucho más ordenada y provechosa de lo que suele entenderse. Pertenece esto al siguiente Revista de Historia Militar, 119 (2016), pp. 109-132. ISSN: 0482-5748 epígrafe de este trabajo. 3.2.- 1920: DE DAR DRIUS A ANNUAL Uno de los primeros críticos del general fue Víctor Ruiz Albéniz, el Tebib Arrumi (“médico de los moros”), que había pasado varios años en el Protectorado y a quien se le ha conferido gran fiabilidad. Para él era vox populi que “Silvestre se movía como cantón independiente” y que tal había sido “su característica en toda su actuación en Marruecos”. Esa referencia al pasado de Silvestre tiene que ver con cierto asunto de Larache, cuando en 1915 fue retirado de aquella Comandancia tras el asesinato, en Cuesta Colorada, de Sidi Ali ben Ahmed Alkalay, emisario del alto comisario (Marina) para parlamentar con el jefe local, el Raisuni, con quien el general había tenido afinidades y confrontaciones. La versión que triunfó en la opinión de muchos pasaba por la implicación del general, de una u otra manera, asumiendo que Silvestre no estaba dispuesto a transigir con una paz entre Raisuni y la Alta Comisaría. Ruiz Albéniz también hablaba de las ansias de Silvestre por “cerrar con broche de oro la victoriosa campaña de Yebala”, solo contenidas por “la severa orden de Berenguer de no provocar conflictos en el Rif”30. Según Genoveva García, Berenguer era “un militar inteligente y de alta capacidad técnica” que logró la “penetración lenta pero resuelta con utilización sólo circunstancial de la fuerza” en Yebala, mientras que “el mucho menos prudente general Silvestre actuaba con una absoluta autonomía, con imprudencia y excesivos riesgos”, preocupado por “obtener una victoria resolutiva” y cayendo en una “insensata imprudencia”31. En palabras de Ch. J. Esdaile, el “Comandante General de Marruecos”32 era “precavido e inteligente”, al tiempo que “Silvestre era un hombre profundamente ambicioso que aspiraba a la gloria y a una carrera rápida” y era el “favorito personal 30  RUIZ ALBÉNIZ, Víctor: op. cit., p. 208. 31  GARCÍA QUEIPO DE LLANO, G.: “El reinado de Alfonso XIII. La modernización fallida”. En Historia de España, tomo 25, Historia 16, Madrid, pp. 79-80. 32  Se refiere al alto comisario.


REVISTA HISTORIA MILITAR 119
To see the actual publication please follow the link above