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EVOLUCIÓN DE LA UNIFORMIDAD A TRAVÉS DE ALGUNOS RETRATOS… 151 Okirquen, hasta que el ejército austríaco se retiró a Bohemia; de allí pasó Álvarez de Sotomayor a Viena y después a Brandemburgo en 1759, donde, a las órdenes del general Fermer, luchó contra el ejército prusiano mandado por el general Dona. Con la noticia de la muerte del rey Fernando VI suspendió su comisión para volver a España. A su llegada, presentó al ministro de la Guerra las memorias que había formado y las demás observaciones que acompañó de los ejércitos beligerantes, cuyas notas mandó el rey se pasasen a la Junta de Generales para el arreglo de la ordenanza general. En diciembre de 1760, en vista de sus conocimientos, el rey le honró con la comisión de instruir en el nuevo ejercicio militar al regimiento de las reales guardias españolas, cuya comisión cumplió anteriormente con las compañías de León y Guadalajara. En 1762 fue nombrado para ir a la guerra de Portugal mandando como coronel un cuerpo de granaderos provinciales de los Regimientos de Castilla la Vieja y Andalucía. Se halló en el sitio y toma de la plaza de Miranda, en el asalto al campamento de Dos Iglesias o en el sitio de Almeida. Por el mérito que contrajo en la acción del puente de Abreiro fue promovido a brigadier de Infantería en 1762. En 1766, tras el motín de Esquilache, fue Colomera el encargado de patrullar las calles con las fuerzas de su mando para mantener la tranquilidad y evitar las incidencias57. En ese mismo año fue nombrado inspector general de las Milicias de España. En 1770, con motivo de la crisis con Inglaterra, se le despachó un expreso para que pasase inmediatamente al Ferrol, en cuyo puerto se hallaban fondeados treinta y cinco navíos de línea, nombrándole el rey gobernador superior para su defensa. Se le confió la particular comisión de fortificar la Ría y demás puntos que juzgase convenientes para oponerse a la invasión que disponían los ingleses con treinta navíos de guerra y con el objeto de quemar la escuadra y arsenales. Se puso en estado de pronta defensa los castillos de la Palma, San Martín y San Felipe, se hicieron cortaduras y otras obras militares, hasta que se arreglaron las desavenencias con la Corte británica y se retiró a la Inspección de su cargo, después de haber cumplido, a satisfacción del rey y durante cinco meses, este importante encargo. El 28 de junio de 1779, se le confirió la comandancia general del cuerpo del ejército destinado al Campo de Gibraltar para el bloqueo de la plaza, que obtuvo hasta febrero de 1782, cuando le sucedió en el mando el duque de Crillón. Los ingleses, con el fin de demoler y quemar las baterías y trincheras, sufrieron numerosas pérdidas, dejándoles solo útil el cañón de la cúspide del peñón. El rey, satisfecho con sus dilatados servicios, le con- 57  DOMÍNGUEZ ARÉVALO, Tomás: op. cit., pp. 17-21. Revista de Historia Militar, 119 (2016), pp. 151-174. ISSN: 0482-5748


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