Page 191

REVISTA HISTORIA MILITAR 119

190 RICARDO GONZÁLEZ CASTRILLO manutención, que algunos reducen a cuatro75. Pese a la cuidada planificación que hizo el conde de la expedición, no previó, sin embargo, un punto importante: que “podya aver navyos en la costa d’enemigos, que le’storvara el vyaxe”, como de hecho sucedió76. Y aun cometió otro importante error al no seguir la ruta más habitual por la línea de costa y optar por adentrarse en el interior, hacia el arroyo de Tarahal y la planicie de Sirat, para dirigirse luego a las vegas de Quiquinace y Mazagran, en un intento quizá de engañar al adversario77. La elección de este itinerario supuso un retraso de varios días sobre las iniciales previsiones, ya que tardaron nueve en llegar a Mazagran –diez, según Cruzado–. Autores hay que achacan este retraso no solo a la mayor largura de la ruta elegida, sino también a la dificultad de transportar la artillería, que fue acarreada ‘a brazos’, según indica Mármol. A este respecto el manuscrito de la BME aporta algunos detalles acerca de la cantidad y tipología de las piezas, que eran 25 en total: 20 pequeñas y 5 gruesas de batir, para cuyo traslado se destinaron doce mulas y veinticuatro bueyes, y, excepcionalmente, veinte camellos, en tanto que la pólvora y la pelotería eran llevadas a lomos de caballos y las bocas de fuego por tres o cuatro compañías, razón por la cual los soldados –sentencia nuestro anónimo autor– “desta manera mal podyan caminar ni pelear”78. Más grave aún que la lentitud en la marcha, que dio lugar a que los enemigos se preparasen para la lucha y no pudieran por tanto cogerles desprevenidos, fue que aquella armada española que llevaba el avituallamiento no llegara a reunirse con el ejército del conde en Mazagran. De hecho, los bergantines habían arribado a ese puerto unos días antes, pero se vieron forzados a salir nuevamente a la mar porque las tropas terrestres no habían llegado todavía, con tan mala fortuna que nueve de ellos fueron interceptados por una flota turco-berberisca de once barcos que volvían de saquear las costas del Reino de Granada79. Los mismos españoles, recién llegados a Mazagran el 23 de agosto, víspera de San Bartolomé, vieron con sus propios 75  Según Mármol, su número era de 6.500, si bien Cruzado lo eleva hasta los 11.000, quien indica además que había 1.500 soldados viejos de Orán y que, en lugar de ellos, había dejado allí otro tanto de bisoños. Vid. MÁRMOL CARVAJAL, Luis del: op. cit., f. 197vb; y CAT, E.: op. cit., p. 102. 76  BME, op. cit., f. 324v. 77  BELHAMISSI, Moulay, op. cit., p. 76. 78  BME, op. cit., f. 324v. 79  Mármol señala solo que la flota enemiga estaba compuesta por cuatro galeras reales y cinco galeotas de Argel, que regresaban de saquear las costas andaluzas, concretamente la población de San Miguel, en el condado de Niebla. MÁRMOL CARVAJAL, Luis del: op. cit., f. 197vb. Por su parte, Cruzado indica que “las galeras del rey de Argel tomaron los vergantines y la gente se saluo por la montaña para encallar en tierra; fue esto entre Arzen Arzew y Mostagan Mostaganem”. CAT, E.: op. cit., p. 102. Revista de Historia Militar, 119 (2016), pp. 190-216. ISSN: 0482-5748


REVISTA HISTORIA MILITAR 119
To see the actual publication please follow the link above