Page 83

REVISTA DE HISTORIA NAVAL 132

JOSÉ ANDRÉS ÁLVARO OCÁRIZ a la pequeña flota a Guinea, participaron la nao Salazar y la carabela Santa María Magdalena, propiedad de Iñigo Ibáñez de Artieta y patroneada por Antón Martínez Nieto. También consta el viaje de la nao Barbera, cuyo patrón era juan Ochoa de Olguero, vecino de Bilbao. La nao Barbera participó tres años más tarde en el transporte de tropas a Gran Canaria. En aquella expedición de 1480 llegó Pedro de Vera, general de la conquista de Gran Canaria, acompañado de Miguel de Móxica, receptor de los quintos reales, y de su primo juan Civerio Móxica, naturales de Villafranca de Ordizia. Miguel de Móxica murió durante el ataque de Ajódar, tras haber traído hasta 300 hombres de refuerzos provenientes de Guipúzcoa y de las montañas de Burgos. Enre ellos figuraban Alonso de Navarrete, García de Vergara, juan Pérez de Aguirre, juan Martín Arteaga, Panucio de Bilbao, Alonso de San juan, los Lezcanos, los Bachicaos, etc., todos vascongados. Precisamente, la noticia de la conquista de Gran Canaria les llegó a los Reyes Católicos en Vitoria en 1483. Estos enfrentamientos entre Castilla y Portugal no solo decidieron la sucesión al trono castellano, sino también el control de las rutas comerciales hacia África. La actuación de esta flota contra los intereses portugueses en Guinea fue decisiva en la firma del tratado de Alcáçovas, en 1479, por el cual se ponía fin a la guerra de sucesión al trono de Castilla y se repartieron los territorios del Atlántico entre los dos reinos de la siguiente manera: para Portugal, la posesiones de Guinea, Madeira, Azores y Cabo Verde, y para Castilla, las islas Canarias. Hemos citado a los Artieta, y vamos a dedicar unas líneas a Iñigo de Artieta, nacido en la localidad vizcaína de Lequeitio. Como hemos indicado, en 1476 se preparó una flota para luchar contra los barcos portugueses que traían oro y esclavos de Guinea. De las doce embarcaciones que integraban dicha flota, una carabela era propiedad de Artieta. En 1477 participó con su carabela Santa María Magdalena en una nueva flota militar con destino a Guinea. Entre 1477 y 1498, sus barcos actuaron en el Mediterráneo, uniendo comercialmente la península ibérica con las islas Baleares, y estas con la península itálica y Sicilia. Durante estos viajes por el Mediterráneo se dedicó también al corso e hizo varios apresamientos de naves. Como consecuencia del descubrimiento de América, las relaciones entre España y Portugal empeoraron. Ante una posible acción hostil del monarca juan II de Portugal, los Reyes Católicos encargaron que se organizase una armada oceánica, cuya misión principal era proteger la navegación castellana, tanto en el Estrecho como en las costas atlánticas, así como frenar a los navíos portugueses en la pugna que por el control de la ruta al continente recién descubierto mantenían las dos coronas ibéricas. A finales de junio, Íñigo de Artieta fue nombrado por los Reyes Católicos capitán general de esta flota, conocida como Armada de Vizcaya, que fue reunida en Bermeo y, formada por naves y tripulaciones vascongadas, partiría el 22 de julio de 1493 hacia Cádiz, adonde llegó antes del 4 de agosto. Aunque la misión prevista de esta armada era dar escolta a las naves de Cristóbal Colón desde su salida de Cádiz hasta que estuviesen bien adentradas en el 82 REVISTA DE HISTORIA NAVAL Núm. 132


REVISTA DE HISTORIA NAVAL 132
To see the actual publication please follow the link above