Page 25

REVISTA DE HISTORIA NAVAL 134

XVIII. Las medidas de fomento de la industria nacional, siguiendo las teorías mercantilistas de Uztáriz y Ulloa —las cuales, a su vez, básicamente iban a la zaga de las de Colbert—, no dieron el resultado esperado, a pesar de la prohibición de importar productos extranjeros. Desde el tratado de Sevilla con Francia e Inglaterra en 1729, venía mostrando sus dotes diplomáticas, tras relevar al titular de la secretaría, Orendáin, primero por enfermedad y luego tras su fallecimiento. Según Lynch, Patiño era un funcionario conservador, pragmático e infatigable, y asegura que su objetivo básico era la recuperación del poder español en Europa, revitalizando el comercio americano mediante una Marina fuerte, el desarrollo de una industria nacional y una política fiscal que estimulara las exportaciones (42). Tras una corta enfermedad en la que algo influyeron las continuas sátiras ENRIQUE TAPIAS HERRERO josé Patiño Morales, intendente general de la Armada. óleo de Rafael Tejeo. Museo Naval, Madrid, núm. inv. 818 anónimas dirigidas contra su persona, fallecía el 3 de noviembre de 1736, a los setenta años, en el Real Sitio de La Granja de San Ildefonso (43). El rey visitó a Patiño poco antes de fallecer, concediéndole la grandeza de España. Los escasos recursos que dejaba el milanés indujeron al monarca a pagar su entierro y a sufragar las 10.000 misas que se oficiaron por su alma (44). Impulsores del renacimiento naval Vamos a analizar en este punto los trabajos realizados por nuestros protagonistas, que fueron cruciales en el renacimiento naval de ambos países. Curiosamente, cuando abuelo y nieto subieron a sus respectivos tronos, sus Marinas se encontraban en parecidas circunstancias, es decir, bajo mínimos. Es cierto que la francesa tenía entonces una veintena de unidades, pero en unas condiciones tan deficientes que su operatividad resultaba casi nula. Richelieu había trabajado por el resurgimiento de la Marina, pero Mazarino la (42) LyNCH, j.: La España del siglo XVIII. Crítica, Barcelona, 2004, p. 84. (43) La Marina de Guerra colocó hace pocos años una placa en el lugar de su fallecimiento, en reconocimiento a su labor en el desarrollo de la Marina. (44) PéREZ FERNÁNDEZ-TURéGANO, C.: op. cit., pp. 38 y 170-190. 24 REVISTA DE HISTORIA NAVAL Núm. 134


REVISTA DE HISTORIA NAVAL 134
To see the actual publication please follow the link above