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REVISTA HISTORIA MILITAR EXTRA BERNARDO GALVEZ

118 JOSÉ MANUEL GUERRERO ACOSTA José de Gardoqui y su compañía comercial Gardoqui e hijos establecida en Bilbao, sería el encargado oficialmente por la Corona para todo lo concerniente a los envíos de suministros a los rebeldes norteamericanos. Se haría en barcos propios de la compañía o bien contratados en España o Norteamérica5, y, hasta 1780, muchas veces de forma conjunta con Francia. A partir de ese año, cuando se detectó que los franceses actuaban frecuentemente sin contar con los españoles en cuestiones diplomáticas, comerciales y militares, se enfriaron un tanto las relaciones entre los dos aliados borbónicos y se decidió en la corte de Madrid que la ayuda española fuera proporcionada separadamente de la francesa. Las relaciones de los enviados norteamericanos con las autoridades españolas no fueron muy fáciles. John Adams, que fue el primero en viajar a España, solo pudo entrevistarse con el ex secretario de estado, Grimaldi y con Diego María de Gardoqui6 en Vitoria y Burgos. John Jay, “ministro plenipotenciario de los Estados Unidos de América ante la corte de España”, que residió en Madrid entre 1780 y 1782, perdió la calma lidiando con las prevenciones y prudencias de los españoles7. Como escribió un aristócrata francés de la época, “para tratar con la corte de España era necesario tomar una dosis de opio”. La realidad es que Francia no tenía nada que perder en América, pues ya lo había perdido todo en la anterior Guerra de los siete años. Pero para España el enfrentamiento con Gran Bretaña y el posible contagio de las ideas revolucionarias a los territorios de América, pesaban mucho. La guerra en Europa, el sostenimiento de la Armada, los gastos de las provincias de ultramar y las reformas ilustradas emprendidas por el rey necesitaban de ingentes cantidades de dinero. En el plano político, Jay nunca consiguió ningún compromiso firme de alianza ni reconocimiento oficial. Hasta 1785 no se reconocería oficialmente a los Estados Unidos, cuando Diego de Gardoqui, que por entonces ostentaba el cargo de Comisario Ordenador, fue enviado a Nueva York como primer embajador de España. Pese a ello, tanto Jay, como William Carmichael8, su ayudante y sucesor en el cargo, gestionaron y recibieron importantes préstamos españoles para la adquisición de suministros. El procedimiento para la obtención de empréstitos y letras -vales reales- era com- 5  La compañía Gardoqui utilizó ocho barcos matrícula de Bilbao (incluyendo una fragata) y muchos buques americanos. El puerto de destino más común fue Salem (Massachusets). 6  Diego María, hijo de José Gardoqui. La compañía de los Gardoqui tenía tratos comerciales y financieros con Franklin al menos desde 1772. National Archives, founders online. 7  Sobre las relaciones hispano francesas y el papel de John Jay ver BRECHER, Frank W.: Securing American Independence: John Jay and the French Alliance. Praeger, Connecticut, 2003. 8  Carmichael se casó con una española y permaneció como encargado de negocios de los EEUU hasta su fallecimiento en 1795. Revista de Historia Militar, I extraordinario de 2016, pp. 118-140. ISSN: 0482-5748


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