Page 215

REVISTA HISTORIA MILITAR EXTRA BERNARDO GALVEZ

214 LUIS LAORDEN JIMÉNEZ res. El precio era siete veces y media más de lo que estaban autorizados a gastar los representantes de Jefferson pero con la propuesta que les había sido formulada obtenían una superficie quinientas mil veces mayor a un precio que resultaba de tan sólo 7 centavos de dólar por hectárea. Aunque no estaban autorizados a manejar esa cifra los negociadores americanos se dieron cuenta de la oportunidad que se les presentaba y aceptaron inmediatamente. La firma en París fue el 30 de abril, tras sólo dos semanas y media de negociaciones. El precio que se estableció en la compraventa fue de 11.250.000 dólares que Estados Unidos pagaría al Estado francés y 3.750.000 que se dedicarían a atender reclamaciones que ciudadanos estadounidenses hubiesen presentado anteriormente a Francia. La explicación de la precipitación evidente de Napoleón era que estaba necesitado de dinero para atender urgentemente los gastos de sus ejércitos en guerra por toda Europa, y al mismo tiempo veía con agrado fortalecer en América a un rival de su enemiga Gran Bretaña. El Senado de los Estados Unidos manifestó reticencias formales sobre la compra debido a que en aquel momento Napoleón no disponía de título jurídico de propiedad, ya que la cesión por España todavía estaba pendiente de firma por el rey Carlos IV, pero Jefferson se empleó a fondo en la que creía una operación extraordinariamente ventajosa para Estados Unidos y la adquisición fue finalmente ratificada el 20 de octubre del mismo año 1803. El futuro probaría que la compra de la Louisiane fue el más grande negocio que ha hecho Estados Unidos en su Historia, superior a las compras de la isla de Manhattan, de Alaska y del sur de Arizona. El desaire a España por Francia en la compraventa de la Luisiana España fue claramente desairada por Francia en la venta de la Luisiana a Estados Unidos en 1803. Napoleón no respetó las cláusulas de prioridad para España que figuraban en el tratado de 1800 en el que España había cedido la Luisiana a Francia. El incumplimiento por Francia de las cláusulas del acuerdo y de las promesas hechas por Napoleón Bonaparte mereció para los gobernantes españoles el duro juicio que se puede leer en una de las cartas que Carlos IV escribió a su Primer Ministro Manuel Godoy. El monarca español manifestaba que como consecuencia de los hechos se consideraba libre para romper su compromiso de apoyo a Francia en las contiendas europeas que se avecinaban y tomaría partido según conviniese. Al mismo tiempo emitía su opinión, dura pero exacta, sobre la conducta de Napoleón, con palabra insustituible: “felonía”. Manuel Godoy expresó el mismo juicio en sus “Memorias”.53 53  RÚSPOLI, 2008. p. 206. Revista de Historia Militar, I extraordinario de 2016, pp. 214-230. ISSN: 0482-5748


REVISTA HISTORIA MILITAR EXTRA BERNARDO GALVEZ
To see the actual publication please follow the link above