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EL UNIFORME MILITAR EN LOS PAÍSES BAJOS ESPAÑOLES:… 101 2.- SIGLO XVII: HACIA EL “UNI-FORME” O APARICIÓN DEL TRAJE MILITAR REGIMENTARIO El incremento de la importancia de la caballería y las dificultades financieras y logísticas debidas a la guerra permanente que se desarrollaba en los Países Bajos, llevaron a la configuración, dentro del ejército español, de un conjunto de instituciones muy estructurado. Entre ellas cabe destacar la “Pagaduría” o “Contaduría del sueldo”34, dicho comisionado se encargaba de las muestras, la organización sanitaria, la organización de los transportes, el reclutamiento de las tropas, la creación del cuerpo de ingenieros militares y los servicios de intendencia35. Entraban en juego importantes consideraciones políticas, además de las necesidades militares. En publicaciones recientes36 se habla de la influencia de la Antigua Roma sobre la táctica de la infantería del Renacimiento. Asimismo, destacan que con el resurgimiento de los estados centralizados, los soberanos manifestaron una voluntad de controlar la producción del material militar. En ese periodo de transición marcado por ese permanente esfuerzo político, el uniforme militar se convirtió en una de las manifestaciones más evidentes del poder del monarca absoluto. Asimismo, la aparición del uniforme, en el sentido moderno del término, no fue espontánea pero es innegable que fue fruto de una voluntad política. Como suele ocurrir, el poder dependía también del dinero. A principios del siglo XVII, así como al final del período borgoñón, el rápido incremento de los ejércitos y la falta de recursos financieros, obligaron a los gobiernos a recurrir a la ayuda de empresarios. Los nombres de algunos de 1596), f. 224 (Contrato con López, mercante residente en Amberes, del 31 de enero de 1597, de 17.000 aunes de buena tela de Inglaterra de todos colores). Ver también LEFEVRE (J.), La secrétairerie d’Etat et de Guerre sous le régime espagnol (1594-1711), en Mémoires de l’Académie Royale de Belgique, Classe des Lettres et des sciences morales et politiques, segunda serie, t. XXXVI, 1934, pp. 234-235. 34 Ver el excelente resumen de E ROOMS, Corps de l’Infanterie et Corps de la cavalerie, in E. AERTS, M. BAELDE, H. COPPENS, H. DE SCHEPPER, H. SOLY, A.K.L THIJS K. VAN HONACKER, Les institutions du gouvernement central des Pays-Bas Habsbourgeois (1482- 1795), Bruselas, Archivos Generales del Reino, 1995, pp. 825-846; L. VAN MEERBEECK, Les sources de l’histoire administrative de l’Armée espagnole des Pays-Bas aux XVIè et XVIIè siècles, Bruselas, s. d. (1948), p. 26. 35  L. VAN MEERBEECK, L’hôpital Royal de l’armée espagnole à Malines en l’an 1637, in Handelingen van de Koninklijke Kring voor Oudheidkunde Mechelen, n° LIV, 1950, pp. 81- 125. 36  G. PARKER, The “Military Revolution” A Myth?, in J.R. CLIFFORD-J. COLIN-G. PARKER (ed.), The Military Revolution Debate, Oxford, Westview Press, 1995, pp. 37-54, y G. PARKER, The Military Revolution. Military innovation and the rise of the West, Cambridge-New- York – New Rochelle – Melbourne – Sydney, Cambridge University Press, 1988. Revista de Historia Militar, 121 (2017), pp. 101-136. ISSN: 0482-5748


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