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EL UNIFORME MILITAR EN LOS PAÍSES BAJOS ESPAÑOLES:… 103 dejaba otra forma de proveer las necesidades más urgentes de las tropas. Los sueldos atrasados se compensaban con la distribución de paños. Según el historiador militar Parker, el primer asiento de este tipo se realizó en el año 159440. Cabe destacar que fue iniciativa de unos banqueros de Amberes y se realizó unos diez años después del final del terrible sitio de su ciudad y de la reactivación de la bolsa de dicha plaza. Durante el año 160741, los comerciantes llegaron a proporcionar al ejército de Flandes hasta 9.000 trajes Revista de Historia Militar, 121 (2017), pp. 103-136. ISSN: 0482-5748 completos. Curiosamente esta producción que estaba basada en modelos de corte que se mandaban a los sastres, no tuvo como consecuencia la creación de un uniforme42. No se puede concebir la ausencia de reglamentación en materia de uniformes sin entender que, según la mentalidad de finales del siglo XVI, la elegancia representaba un estímulo más para la combatividad de las tropas43. Según eso, los equipajes de los soldados solían ser tan importantes como los de los oficiales, planteando a menudo problemas de transporte44. 2.1.- 1551-1598. Reinados de Felipe II y de Felipe III: el color de los tercios Durante mucho tiempo, se consideró que España estaba atrasada en el campo de la moda militar; según parece, los piqueros de los tercios fueron los últimos en llevar corselete y escarcelas, mientras que, a finales del siglo XVII, en otros países habían sido reemplazados por una simple coraza45. El fenómeno de la moda no reflejaba una política monárquica, sino una in- 40  AGR, Secrétairerie d’Etat et de Guerre, reg. 15 f. 31v°-32v°, reg. 15 f 33-34, reg. 15 f. 81, reg. 17 f. 114 v°, reg. 17 f.223-4, 20 f.36-7. Ver también, J. LEFEVRE, La Secrétairerie d’Etat et de Guerre…t.XXXVI, pp. 234-235. Se aplicaba el mismo principio en las Provincias-Unidas y es un hecho probado ya en 1588. Cfr H.L. ZWITZER, De militie van den staat. Het leger van de republiek der Verenigde Nederlanden, Amsterdam, 1991, p. 82. 41  Representa el valor de 559.000 florines (Archivo General de Simancas, E 2290/15 “Relación del Pano”. Citado en G. PARKER, The Army of Flanders and the Spanish Road 1567-1659, Cambridge - New-York – Port Chester – Melbourne – Sydney, Cambridge University Press, (1era ed. 1972), 1995, p. 164. 42 Ver La Redición de Breda, Velázquez, 1634 (Museo del Prado, Madrid). Sobre las referencias de las muestras, ver cap. E. “El traje de guerra del soldado en el siglo XVII en la armada de Flandes”. 43 Ver la novela picaresca de El Guzmán de Alfarache de Mateo Alemán, citada en DELEITO y PINUELA, El declinar de la Monarquía Española, Madrid, 1947, pp. 177-178. 44  Cfr A. DE CONTRERAS, Excursion sur la côte Nord de l’Afrique, Audenarde, 1851, p. 132 45  Cfr J. MOLLO, Trois siècles d’uniformes militaires…, p. 23, tomando como referencia el testimonio de un oficial inglés en 1671: “En todas partes, salvo en los Países Bajos, los batallones de coseletes están desnudos”. Ver también M.G. RUIS – V.A. JUANOLA, El ejército de los Borbones. Organización, Uniformidad, Divisas, Armamento, Madrid, Servicio Histórico Militar, t. I, 1989, pp. 53-54, 74.


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