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108 PIERRE LIERNEUX de los oficiales, la banda se llevaba también en las tropas, la mayor parte del tiempo por los caballeros a modo de collar. A mediados del siglo XVI, durante un periodo corto de tiempo, fue remplazada por la corbata cuyos colores los elegían el capitán de la compañía o el coronel del tercio62. La iconografía de la época no refleja este fenómeno en los Países Bajos ni en Francia, quizás por no entrar en detalle o por dejar constancia del aflojamiento de lealtad hacia el soberano, sin embargo se observa en los países alemanes que volvieron a utilizar este atributo durante la guerra de los Treinta Años63. Según la historiografía moderna que pretende afrontar con precisión la historia militar de los Países Bajos españoles durante el siglo XVII, los capitanes de los tercios daban libertad a los hombres que componían sus compañas, tanto en cuanto a la vestimenta como al armamento. El hecho de que se considere como un asunto privado64 explica las numerosas impedimenta que acompañaban las tropas. Parece ser que las autoridades aceptaban este fenómeno, le daban al soldado una cierta libertad en la gestión de su material personal. El Duque de Alba, en el libro que recoge sus principios sobre la disciplina en el ejército, indica que “ninguna prenda que se fabricara con el sueldo (del soldado) puede ser prohibida ni confiscada, aunque algunos edictos lo venden a cualquier persona, pues son bienes militares de los que pueden disponer a su gusto (1596)”65. En los Países Bajos se había favorecido la búsqueda de la elegancia individual que incluso podía rozar la extravagancia. Sin embargo en toda Europa se dictaban leyes que regulaban la vestimenta66. Demostraban que 62  Situación en Francia bajo el reino de Henri II (1547-1559) Cfr BARDIN, Dictionnaire de l’armée de terre…, p. 2012: los grabados de Frans Hogenberg no muestran la doble banda Cfr Sac de Malines, Rijksmuseum, Gabinete de la Estampas, Amsterdam; La Furia espagnole à Anvers, 1576, Gabinete de las Estampas, Biblioteca Real Albert Ier, Bruselas…). 63 Ver, por ejemplo, Museos Reales de Bellas Artes, Bruselas, n° inv. 3736 (Portrait d’Alesssandro del Borro, hacia 1640); anónimo (¿Simon Johannes van Douw?) según Sébastien Vrancx, Le combat entre Lekkerbeetje et Bréauté, óleo sobre lienzo, Bruselas, Museos Reales de Bellas Artes, n° inv. 1501, así como el conjunto de los cuadros de batalla de P. Snayers. Ver también O. HUBINONT, Le palais royal de Mariemont, in Documents et rapports de la Société paléontologique et archéologique de l’Arrondissement judiciaire de Charleroi, t. XXVIII, 1906, p. 78: “1631: una vez, sin embargo, parecieron renacer las bellas épocas…Era a fines de julio de 1631…Don Felipe de Velasco, encabezando una compañía de gendarmes de la Infanta, llevando cada uno una banda roja, una Isabel, para marcar los colores de la que sirven …”. 64 Ver R. QUATREFAGES, Los Tercios…y E. ROOMS, De materiele organisatie van de troepen van de Spaans-Habsburgse monarchie 65  París, Biblioteca Nacional, V 9.435: S. de LONDONO, El discurso sobre la forma de reducir la disciplina militar…, Bruselas, 1596, p. 91. 66  P. VAN PETEGHEM, Les edits somptuaires à travers l’histoire: réalités et fictions, in G. VAN DIEVOET (ed.), Langage et droits à travers l’histoire, réalités et fictions, Lovaina, 1989, pp. 227-248; Th. LÜTTENBERG, Législation symbolique ou contrainte efficace? Les lois vestimentaires dans les villes allemandes au XVI e siècle, in Ch. ARIBAUD – S. MOUYSSET (ed.), Vêture & Pouvoir XIIIe-XXe siècle, Actos del coloquio del 19 y 20 de octubre 2001, Revista de Historia Militar, 121 (2017), pp. 108-136. ISSN: 0482-5748


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