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EL UNIFORME MILITAR EN LOS PAÍSES BAJOS ESPAÑOLES:… 113 escribió “en la época del Elector y de Gastanaga (1692-1701), teníamos en los Países Bajos dieciocho miserables regimientos de infantería y catorce de caballería y dragones que, en total, no llegaban a seis mil andrajosos o ladrones para los que no se encontraba dinero a fin de pagarles tres veces al año y que no iban nunca vestidos”83. Estos comentarios que describen los últimos años del siglo XVII, podrían referirse perfectamente a la escena que representa Snayers, medio siglo antes, en la toma de Aisne-sur-Lys (1641). Es una de las pocas pinturas donde se representa al ejército de Flandes de forma cruda: es evidente en esta obra la miseria y los estragos que el duro invierno dejó en las tropas, estaban desprovistos de abrigos y dependían de los medios y de la buena voluntad de sus oficiales84. 2.3.- El reinado de Carlos II: de la vestimenta dispar a la uniformidad El 25 de julio de 1668 se publicaba un reglamento por el que se regulaba las pagas y los modos de subsistencia de la milicia. Se mantuvo el principio según el cual los oficiales se responsabilizaban de la vestimenta de sus hombres y debían asegurarse de que se mantuvieran “según lo requieren el honor y los buenos modales” y de “garantizar que los soldados estén equipados y provistos con armas y caballos, así como sus trajes, botas, zapatos y otras necesidades” 85. Ese año se redefinen las muestras86 y los oficiales vigilaban para evitar los incumplimientos más graves. En caso de negligencia, “se pedirán cuentas a los soldados afectados, a costa del oficial correspondiente”87. Esas prescripciones se reiteraron prácticamente en los mismos términos diez años más tarde, esto supone por un lado cierta constancia en el sistema pero también cierta dificultad en su aplicación88. Parece 83  J. Ph. E. MERODE-WESTERLOO, Mémoires du feld-maréchal comte de Mérode-Westerloo, Bruselas, 1840, t. 1, p. 193; R. QUATREFAGES, Los Tercios..., p. 364. 84  Peter SNAYERS, La prise de Aire-sur- Lys, 1641, Museo del Prado, Madrid. 85  AGR, Conseil d’Etat, n°1559 (Documento no foliado, del 25 de julio 1668 “Reglamento y comportamiento sobre el pago y la subsistencia de la Milicia”. También en: Placcaet boeken van Vlaanderen, tomo IV, Gante, 1685, p. 1119. Esta Ordenanza puede considerarse como el acta de creación de un verdadero servicio de intendencia de la armada española. Ver H. VAN HOUTTE, Les occupations étrangères en Belgique sous l’Ancien Régime, Gante-París, t. 1, 1930, pp. 60-61. 86 Ver l’Ordonnance de son Excellence le marquis de Castel-Rodrigo, concernante (sic) la Monstre générale des Militaires, du 14 mars 1668, in Placcaet…, t.IV, p. 1118. 87  Placcaet… t. IV, p. 1119, Artículo 3. 88  Règlement sur le payement de la milice, le 28, Decembre 1678, in Placcaet… t. IV, p. 1133, articulo 3: “Compromiso por el cual los oficiales controlaran que el mantenimiento sea decente y honorable y tendrán la obligación de cuidar del equipo de los soldados, armas, caballos, trajes, botas, zapatos y otras cosas necesarias”. Ver también E. ROOMS, De materiele organisatie van de troepen..., p. 630. Revista de Historia Militar, 121 (2017), pp. 113-136. ISSN: 0482-5748


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