Page 206

RHM 121

LA MORAL MILITAR DE LOS SOLDADOS ESPAÑOLES… 205 militar, pero en nuestra muestra solo hemos encontrado a un soldado de ese año. Cuando fue movilizada esta quinta estaba ya formado el grueso del ejército colonial y casi no se llevaron soldados bisoños. Los de mayor edad que hemos encontrado habían nacido en 1872 y en 1895 cumplían 23 años. Este grupo tenía rasgos similares a los que en general presentaban los soldados que hicieron las guerras coloniales, pero presentaba algunas singularidades. La primera se deriva de sus profesiones, relacionadas con el despegue industrial. Incluso quienes trabajaban el campo quedaron afectados por la nueva economía, que impregnó a toda esta población que conocía un crecimiento espectacular. Desde este punto de vista los soldados formaban parte de un grupo diferenciado dentro del ejército colonial. Este lo integraban básicamente campesinos. En cierto sentido el ejército colonial era un ejército de campesinos. Los obreros mineros y fabriles venían de un ámbito distinto que, por otra parte, podía ocupar determinados oficios dentro del ejército. Alguno habla de cómo fue destinado a la maestranza de Manila, a trabajar el torno; varios mencionan su empleo como asistentes –más de la décima parte, un porcentaje alto- o en servicios especializados. Es posible que no fueran casualidades, sino que se debiera a sus especificidades profesionales y por ende culturales. No cabe asegurar que esté relacionado con lo anterior –para ello, habría que contrastar esta documentación con la de otras localidades, fuente que no existe-, pero conviene anotar que en las misivas de los soldados de Baracaldo apenas aparecen los de otras procedencias. Quedan esbozados de forma muy difusa, pese a que eran la mayoría de sus compañeros de armas. Por contra, citan con profusión a sus vecinos y los de los pueblos aledaños –de similares circunstancias vitales-, los únicos en las cartas con los que entablan, o mantienen, relaciones de amistad. Otra particularidad del grupo tiene que ver con la ideología que predominó en la margen izquierda del Nervión. En Baracaldo arraigó pronto el socialismo, que ya a comienzos de los años noventa tenía fuerza en los sectores obreros, con la propagación de los conceptos de solidaridad de clase y desde 1890 con grandes movilizaciones. Hubo una campaña reticente respecto a las guerras coloniales, que fue de oposición franca a la redención a metálico. No fue exclusiva de los grupos obreros, pero tuvo gran desarrollo en los enclaves formado por trabajadores, como el caso que nos ocupa. Veremos después en qué medida se percibe esto en la moral militar de los soldados de Baracaldo, que hoy llamaríamos una localidad de izquierdas. Revista de Historia Militar, 121 (2017), pp. 205-234. ISSN: 0482-5748


RHM 121
To see the actual publication please follow the link above