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LA OFICINA DE LA GUERRA EUROPEA: LOS ALEMANES DEL CAMERÚN… 237 La que actualmente llamamos Primera Guerra Mundial estallaba como conflicto abierto el 28 de julio de 1914 y arrasó el continente europeo hasta la firma del Tratado de Versalles el 28 de junio de 1919. Iniciada con el entusiasmo de lo que se creía un enfrentamiento corto, se alimentaba de patriotismos que llevaban a alistamientos masivos en los primeros momentos. Pronto se vio que este conflicto era diferente, como escribe Vicente Blasco Ibáñez en su casi desconocida obra Historia de la Guerra Europea de 1914: “No hay en la historia de la humanidad guerra alguna que pueda compararse con la presente.”3 Por lo menos hasta la historia conocida en aquellos momentos no se había visto devastación semejante de una guerra en la que junto a militares a caballo y palomas mensajeras se desarrollaba una poderosa industria armamentística que hizo posible la guerra submarina, los bombardeos de ciudades e incluso el uso de armas químicas. Una guerra que pronto traspasó los límites europeos y llegó a todas las zonas de su influencia. Días después del inicio de la guerra, el 7 de agosto de 1914, la Gaceta de Madrid publicaba un real decreto firmado por Alfonso XIII, por el que el conservador Eduardo Dato ordenaba “la más estricta neutralidad de los súbditos españoles, con arreglo a las leyes vigentes y a los principios del Derecho público internacional.”4 Oficialmente también se mantuvieron neutrales Suiza, Países Bajos, Dinamarca, Noruega y Suecia. La neutralidad española era controvertida porque muchos la consideraban como un síntoma de impotencia de un país empobrecido y atrasado al que el “desastre del 98” seguía pasando factura, además de en la sensación de derrota, en un Ejército y una Armada anticuados y mal organizados. A todo esto hay que unir los problemas internos y la inestabilidad política que se vivían en España y que habían dado lugar a la Semana Trágica de Barcelona. Pese a la proclamada neutralidad española se puede decir que España participaba en la Guerra Europea con soldados españoles alistados en el frente, sobre todo en las filas del ejército francés y también había víctimas españolas en los barcos mercantes hundidos por los submarinos alemanes. 3  BLASCO IBÁÑEZ, Vicente: Historia de la Guerra Europea de 1914. Editorial Prometeo, Valencia, s.a., vol. 1, p. 1. Vicente Blasco Ibáñez autoexiliado en París escribió, probablemente con colaboradores, esta monumental obra en la que recoge en primera persona una visión de lo que llamó en su inicio “guerra europea”. La obra se compone de las vivencias personales del autor y también de material periodístico y militar acompañado de un importantísimo material gráfico. 4  Gaceta de Madrid, nº 219 de 7 de agosto de 1914. Revista de Historia Militar, 121 (2017), pp. 237-261. ISSN: 0482-5748


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