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238 MARÍA DOLORES PALACIOS LÓPEZ Además era territorio en el que se movían tanto el espionaje como la diplomacia paralela. En el terreno económico interesaban las materias primas españolas y es aquí donde también la posición era delicada porque España por su situación geográfica y su dependencia comercial era débil frente a las presiones de Francia y Gran Bretaña. Estas potencias intentaban aprovechar los servicios que España podía prestar en la guerra económica exportando productos alimenticios y otros suministros como los militares, lo que a su vez repercutía positivamente en la economía española. Ante esta circunstancia en Alemania se tenían recelos, pero se llegaba a entender por la situación geográfica de España y por los vínculos de ésta con Gran Bretaña y Francia. Además había tenía constancia de la buena relación entre el Emperador Guillermo II y el Rey Alfonso XIII que en su correspondencia se trataban de “tu más leal amigo, hermano y primo”. A esto hay que añadir la labor del embajador de España en Berlín, Polo de Bernabé y el comandante Valdivia, agregado militar de la Embajada, quienes consiguieron mantener las buenas relaciones entre los dos países. En un país neutral, un tema delicado era el trato dado a los residentes de las distintas nacionalidades que se encontraban en su territorio, en el caso de los procedentes de países beligerantes se les llegaba a internar como prisioneros. España, como país neutral, debía actuar con cautela frente a los países enfrentados. Fue el caso de la importante colonia alemana que se encontraba en Barcelona al inicio de la contienda y que no habían podido salir hacia Italia en los primeros días de la guerra. El gobernador civil dispuso alojamiento para los alemanes que lo necesitaran por motivos políticos, pero problemas de orden público y un peligroso tráfico de pasaportes falsos hizo que se pudiera repatriar a los alemanes, este hecho se encontró con las protestas de los aliados. Como estamos viendo, durante el desarrollo de la guerra mantener la neutralidad no era fácil, sin embargo su cumplimiento más estricto por parte de España llevó a hacer crecer las simpatías por nuestro país, en el caso de Alemania se afianzaron por el acontecimiento que trataremos más adelante. A las situaciones propias de la guerra y a los aspectos antes mencionados se unía la división de la sociedad española entre francófilos y germanófilos que alcanzaba a todos los estratos sociales y llegaba a los miembros de los gobiernos que se sucedieron en esos años. También al Palacio Real llegaba la disyuntiva entre aliadófilos y germanófilos ya que la Reina Madre, María Cristina, era de procedencia austriaca y la Reina Victoria Eugenia, esposa de Alfonso XIII, era inglesa lo que llevaba a sopesar quién de las dos estaba delante para hablar del conflicto bélico. Revista de Historia Militar, 121 (2017), pp. 238-261. ISSN: 0482-5748


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