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248 MARÍA DOLORES PALACIOS LÓPEZ El Campamento III es el situado al este de Santa Isabel y nos muestra el trazado que veíamos en el plano, con la disposición de los edificios alineados en cuadrícula. Los franceses y los ingleses veían con reticencias esta situación en la que los militares alemanes vivían en la colonia española y colaboraban con las autoridades, temían que pudieran reorganizar sus tropas. Así las presiones se hicieron cada vez más fuertes y amenazaron con bloquear la colonia española si los alemanes seguían allí por lo que se llegó al acuerdo de llevar a los internados a la Península, donde quedarían hasta el final de la guerra. Hay que tener en cuenta que la población alemana procedente de Camerún estaba compuesta por militares, pero también por civiles que gestionaban las grandes plantaciones, los trabajadores de éstas, comerciantes, funcionarios de correos, de ferrocarril y comunicaciones, científicos, personal sanitario y misioneros. Entre ellos había familias pues había matrimonios con sus hijos. Según el trato al que se había llegado con los aliados tanto el personal sanitario como los civiles no tendrían que tener el estatus de internados que sólo se contemplaba para los militares. En 1916 partieron de Santa Isabel la mayoría de los soldados alemanes, entre ellos el Coronel Carl Zimmermann y el gobernador Ebermaier. En febrero de 1917 salieron de Fernando Poo otros grupos de alemanes. Una vez finalizada la guerra, llegarían los últimos a España dirigiéndose directamente a Alemania. La primera salida de alemanes se produjo el 16 de abril de 1916 cuando embarcaron en los vapores “Cataluña” e “Isla de Panay” con rumbo a la Península. Iban escoltados por el crucero “Extremadura” con un grupo de soldados de la Marina a bordo. La travesía duró semanas y hubo momentos tensos como la llegada a Dakar que era territorio francés y donde los alemanes no pudieron salir de los barcos. Muy distinta fue la escala en Canarias, donde los alemanes sintieron las primeras muestras de simpatía de la población española y la colonia alemana que residía en las islas. El recibimiento fue con flores y cerveza, como ocurrió también en Cádiz donde los barcos de los alemanes del Camerún, como les llamaba la prensa, llegaron el 2 de mayo. Desde esta ciudad se les llevó en tren a Madrid, con escala en Sevilla. En Madrid quedaron el coronel Carl Zimmermann y el gobernador Ebermaier, este último se quedó como invitado del embajador alemán en España. Desde la capital el resto de los alemanes fueron llevados en tren a las distintas ciudades en las que fueron internados: Alcalá de Henares, Pamplona, Zaragoza, Aranjuez y Teruel. Parece que el gobernador Karl Ebermaier Revista de Historia Militar, 121 (2017), pp. 248-261. ISSN: 0482-5748


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