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24 JOAQUÍN GIL HONDUVILLA Ese día, 9 de agosto, se convocó en la sede de la calle Duque de Almodovar, a las 20.00 horas, a la Junta Directiva de esta organización. La reunión estaba presidía por Carlos Rivero Gordon, abogado y propietario; y asistían, entre otros afiliados, el también propietario agrícola, Francisco Mier y Terán; el concejal monárquico-tradicionalista y bodeguero, Juan José Palomino Jiménez; y el también propietario Luis Isasi. No ha quedado claro, como se ha señalado anteriormente, el contenido de esta reunión, pero la proximidad a los hechos que se iban a desencadenar en la ciudad y el protagonismo de algunos de sus participantes en los sucesos que posteriormente se van a relatar, parecen indicar, que más que una mera cita en la que se gestionaran asuntos internos, aquella tarde en el orden del día se debatieron asuntos de mucho más calado y trascendencia. La reunión terminó, como señalan los asistentes a la misma sobre las 21.00 horas11. La ciudad de Jerez también había sido lugar de encuentro de militares en fechas anteriores a la sublevación, especialmente aquellos destinados en las fuerzas de Seguridad. De todas las visitas, destaca la protagonizada, poco antes del 10 de agosto, por el general José Sanjurjo Sacanell, en aquellas fechas Director de Carabineros. El general Sanjurjo conocía a la guarnición de Jerez, especialmente a los hombres que pertenecían a la Guardia Civil, y singularmente al jefe del 28 Tercio Móvil, a quien había tenido a sus órdenes directas en Madrid el año anterior. Tanto cuando ejercía el mando del Benemérito Instituto como desde su nuevo puesto en el Cuerpo de Carabineros, Sanjurjo solía efectuar numerosos viajes de inspección por localidades españolas para estar en contacto con sus subordinados. En estos viajes también recibía el saludo de otros muchos militares, destinados en unidades del Ejército y en reserva, que aprovechaban su estancia en las localidades visitadas para mostrarle su respeto y afecto. Así sucedió en Jerez. Uno de los oficiales destinado en aquellos días, el teniente coronel Pedro Romero Basart12, segundo en el mando del 28 Tercio Móvil de la Guardia Civil recordaba: “Que cuando el general Sanjurjo recorría la provincia con ocasión oficial de visitar las Comandancias de la Dirección General que tenía encomendada, paseando por Jerez, por la Calle Larga, se le acercó un guardia de su Comandancia diciéndole si había visto al coronel porque estaba el director 11  ATMTS. SS. Folio713, declaración de Juan José Palomino Jiménez. 12  Pedro Romero Basart fue uno de los máximos defensores del Alcázar de Toledo en 1936, consiguiendo por estos hechos una Laureda Colectiva. En mayo de 1943 ascendió a General de División. Cesó en el cargo, pasando a la Reserva, en enero de 1947. Su hermano, el Teniente Coronel de Infantería Luis Romero Basart, de ideología anarquista, y partícipe de los hechos de Tablada de 1931, huyó a Francia después del Alzamiento, cuando se encontraba destinado en Larache. Revista de Historia Militar, 121 (2017), pp. 24-50. ISSN: 0482-5748


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