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40 JOAQUÍN GIL HONDUVILLA Mientras estos hechos sucedían, la ciudad volvía a recobrar la calma. Conocedor el alcalde de quienes habían prestado su ayuda a la sublevación, ordenó su detención. Así sucedió con Juan José Palomino y otros compañeros. Éstos fueron avisados sobre las 12.00 horas para que acudieran al Ayuntamiento. Recuerda Palomino que al recibir la orden creyó que ésta había sido dada por el coronel, pero al llegar pudo apreciar que el que ejercía era Germá, quien le dijo que subiera al salón de Comisiones. Allí se encontraban el general Merry y Luis Isasi. En esta sala permanecieron hasta que fueron trasladados, por orden del gobernador civil, a Cádiz42. Juan José Palomino junto con otros compañeros en prisión Pero no todos los participantes en la trama civil de la conjura permanecieron en la ciudad. Nada más enterarse del fracaso de la intentona Francisco Mier y Terán comenzó a organizar su huida hacia Gibraltar. A su domicilio acudieron algunos de los principales implicados. Los reunidos discutieron durante largo rato, pues había quien creía que no debían abandonar Jerez. Tras intercambiar pareceres, se decidió la huida al Peñón en el coche de Mier y Terán. Sobre las 12.00 horas salieron rumbo a la colonia británica el propietario del vehículo, Diego Zuleta, Ángel García Riquelme y Juan Manuel Jurado43. El tránsito por la carretera se efectuó sin proble- 42  Ibídem. Folio 713. 43  Ibídem. Folio 716. Revista de Historia Militar, 121 (2017), pp. 40-50. ISSN: 0482-5748


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