Page 48

RHM 121

LOS SUCESOS DE JEREZ DE LA FRONTERA EN LA SUBLEVACIÓN… 47 por haber estado a sus órdenes directas. Contra Roldán jugó el que Sanjurjo asumiera el mando de la Segunda División Orgánica en los planes de sublevación. Con mucha probabilidad, de ser otro el Jefe designado para encabezar el alzamiento militar, éste tomado mayores medidas de precaución antes de asumir como inevitable el tener que controlar militarmente la ciudad en donde se asentaba su mando. De todos modos, fueron las maquinaciones de su subordinado, el teniente coronel Romero Basart, militar que posteriormente pasará a la historia por ser uno de los máximos responsables de la defensa del Alcázar de Toledo en los primeros meses de la Guerra Civil, las que permitieron que aquel complot cuajara. A este militar se vinculan las redes civiles jerezanas implicadas en la trama. Es él el que se encuentra en los domicilios de los principales civiles implicados en los días previos a la sublevación. Es Romero el que toma las primeras medidas dentro de su unidad, incluso antes de que su jefe haya tenido conocimiento de la presunta orden, llegada desde la Segunda División Orgánica, de poner el Tercio en la calle. Es Romero Basart el que trasmite a su jefe lo que parece ser una orden directa del general Revista de Historia Militar, 121 (2017), pp. 47-50. ISSN: 0482-5748 Sanjurjo, desde Sevilla. Del mismo modo que lo sucedido en la capital hispalense, en Jerez de la Frontera se cumplieron las consignas que se iban a ejecutar en la cabecera de la región militar: la acción había de realizarse sin violencia sobre la población civil, salvo la estrictamente necesaria para lograr la detención de aquellos dirigentes políticos y obreros que pudieran suponer una posible resistencia. En Jerez se detuvo a un buen número de dirigentes, se ocuparon edificios públicos, pero no se ejecutaron acciones de violencia extrema. Ni hubo intención de amedrantar a la población, ni de jugar con uno de los elementos que años después se convertiría en un clásico de nuestra guerra civil, el terror como elemento de control de las masas; en este sentido podemos hablar de un “golpe pacífico”. Por último, significar que aunque desde Madrid, especialmente desde los ministerios de la Guerra y Gobernación, se temía que en la provincia de Cádiz existieran riesgos evidentes de que algunos jefes de unidades secundaran el pronunciamiento militar, los responsables de información encargados de valorar los peligros erraron al hacer sus predicciones. Se pensaba que serían algunas de las numerosas unidades del Ejército las que podían estar implicadas, pero nunca creyeron que esta fuera el 28 Tercio de la Guardia Civil. Es posible que el coronel Arturo Roldán Trápaga no fuera tenido como un candidato a alzarse, como sí se temía de otros jefes como el díscolo coronel José Enrique Varela Iglesias, al mando en aquellos momentos del Regimiento de Infantería Núm. 27. Este error se produjo al no analizarse


RHM 121
To see the actual publication please follow the link above