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68 ALBERTO GUERRERO MARTÍN ñarles, “quizá sin responsabilidad, a odiar los libros demostrándoles que no servían para nada”. Por otro lado, culpaba de los deficientes resultados de los alumnos a los planes de estudio y a los procedimientos de enseñanza, intentando buscar una solución a este grave problema, creyendo necesaria la revisión de los siguientes puntos: 1º- Materias de estudio que constituyen el plan. 2º- Clases prácticas y enlace con las teóricas.-Prácticas generales. 3º- Procedimientos de enseñanza más apropiados para los diversos grupos de asignaturas. 4º- Elección y selección del profesorado. 5º- Organización escolar más adecuada al plan que se adopte. 6º- Régimen de conceptuaciones y exámenes. 7º- Horarios.-Locales.-Material de enseñanza. Rojo era también consciente de que el alumno muchas veces estudiaba para aprobar, “no por convencimiento de la necesidad”. Así, manifestaba que el sistema pedagógico seguido en la AI ofrecía una serie de conocimientos que el alumno a veces no sabía para qué los iba a necesitar. Un sistema basado en interminables horas de estudio y abundantes clases teóricas, que “constriñe al alumno a estudiar sin aprender lo que verdaderamente necesita”. En definitiva, un sistema basado en exámenes para comprobar lo que el alumno había aprendido de los libros, y que Rojo proponía modificar para que el alumno encontrase “ansias de saber” y “placer por el trabajo”. Expuso el ejemplo alemán, que había suprimido todos los exámenes a excepción del final. De capital importancia era para él el punto dedicado a la elección del profesorado, llegando a afirmar que era “inocente” pensar que estos llegaban capacitados como tales “el día siguiente de su presentación”. Era partidario del concurso en vez de la oposición a la hora de seleccionar al profesor, puesto que del primer modo se obtendrían profesores “buenos” y por el segundo “técnicos”, “y la educación de nuestros oficiales es más que cuestión de técnica cuestión de moral”. A la organización y disciplina escolar la calificó de “arcaica”, siguiendo un sistema idéntico “al de hace por lo menos 30 años”, habiéndose modificado solamente el plan de estudios, pero no el modelo de enseñanza, que seguía siendo muy similar. Por ello estimaba que la organización escolar debía ser lo más perfecta posible “para que la enseñanza pueda prodigarse en forma continuada y sistemática”. Una enseñanza de forma continuada se Revista de Historia Militar, 121 (2017), pp. 68-90. ISSN: 0482-5748


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