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LA ENSEÑANZA PARA LA FORMACIÓN DE OFICIALES DURANTE… 77 (epidiascopios), o la proyección de películas didácticas alemanas sobre temas de mecánica y automóviles96. Resulta llamativo en un centro señalado en su época como moderno que no se estudiaran en él idiomas, ni siquiera el árabe, que podía ser muy necesario en el Protectorado. El programa de instrucción general y militar del curso de 1930-31 revela que el cadete ya se examinaba al ingresar de conocimientos de alemán, francés, inglés, italiano o portugués, dejando a su arbitrio no olvidarlos y practicarlos todo lo posible durante su permanencia en la AGM. Además, se les podía pedir que demostrasen esos conocimientos97. Si se hacía o no, es algo que no ha trascendido. En cambio, el capitán De Sanjuán, en su obra sobre el ingreso en la Escuela General Militar y la formación elemental técnico-general, consideraba necesario cultivar el estudio del idioma inglés o alemán, sin desatender el francés98. En lo referente al profesorado de la AGM, Ferrer Sequera expone que una buena parte del prestigio adquirido por este centro se debió al “elevado nivel profesional de su profesorado y al estricto criterio que se siguió para su selección”, citando al coronel Campins para sustentar sus afirmaciones, quien indicaba que a la hora de reclutar al profesorado se buscó “no traer grandes capacidades, ni doctos”, y sí a aquellos jefes y oficiales ya acreditados “en el ejercicio y servicio de su especialidad, que tuvieran gran crédito como soldados y como maestros en hacerlos, adquirido en el mando de tropas y en campaña”. También señalaba que estos debían estar libres de “prejuicios sobre la antigua manera de funcionar las academias militares, que fueran cultos y que no sintieran el furor del cantonalismo que representan los exagerados espíritus de Arma o Cuerpo que tanto estrago producen Revista de Historia Militar, 121 (2017), pp. 77-90. ISSN: 0482-5748 en nuestro ejército”99. Como se observa, no se pretendía elegir a profesores con amplia cultura, sino a hombres con experiencia en campaña, y como esta experiencia solo se podía conseguir entonces en Marruecos, a oficiales africanistas. Ya se dijo que la mayoría habían sido compañeros o conocidos de Franco en Marruecos, por lo que este no debió encontrar oposición alguna a la hora de dirigir con mano férrea la AGM e imponer el peculiar sistema de enseñanza diseñado por Campins. Pero no se queda ahí Ferrer Sequera, sino que para poner de relieve el, para él, “avance pedagógico” que representó la AGM vuelve a mencionar unas palabras de Campins acerca del profesorado en las 96  PUELL DE LA VILLA, Fernando: op. cit., pág. 200. 97 ACADEMIA GENERAL MILITAR: Programa de instrucción general y militar. Curso de 1930-1931. Imprenta Hidalgo, Zaragoza, pág. 70. 98  SANJUÁN, Alfredo de: op. cit., pág. 55. 99  FERRER SEQUERA, Julio: op. cit., pág. 243.


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