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EL UNIFORME MILITAR EN LOS PAÍSES BAJOS ESPAÑOLES:… 95 vestir a los ejércitos imperiales y disponía de talleres de producción de tela en sus tierras de Bohemia. El caso de Suecia es más complejo y se puede considerar como una excepción. Según unas cartas firmadas por el Rey Gustavo Adolfo en mayo de 1621 y en la primavera del 1622, el monarca quería ver a los reclutas ya vestidos de uniforme, antes de su llegada a Estocolmo, con el fin de imponerse frente a los mercenarios. También dio la orden de organizar una uniformización completa de los regimientos o al menos, de las compañías. La mayor parte del Ejército se distinguía, desde entonces, con una tela de fondo diferente, escogida por el coronel de Regimiento, prevaleciendo el amarillo o el azul para los suecos y el rojo o el azul para los monárquicos ingleses. Así, los regimientos más antiguos que solían constituir la Guardia, llevaban, los colores de la librea real por separado. La paleta de colores era en realidad muy limitada ya que solo se podían fabricar por un coste razonable seis o siete tonos de tintes sólidos (rojo, gris, azul, verde, blanco, naranja, amarillo)8. Generalmente, como se puede constatar durante la guerra civil inglesa, las infanterías de los dos campos solían vestirse indistintamente con ropa de color rojo, azul, verde o gris9. Se observa, por tanto, que el color de fondo de las telas tenía una función importante para distinguir una unidad en el ámbito de un ejército, más que para diferenciarle de su enemigo. La mayoría de las compañías vestían según la moda y el corte del traje civil. Los pantalones amplios de tela abotonados con cintas, combinados con una camisa de lino y un jubón acolchado muy estrecho, se trata de un ejemplo de traje civil que tenía, por cierto, un origen militar10. En estas condiciones, los elementos distintivos a nivel nacional se volvían indispensables: bufandas, plumas en el sombrero y brazaletes de colores. A menudo se usaban solo para una campaña o incluso para una determinada operación militar. 8  Salvo en el caso de las trompetas, timbales, fifres y tambores que llevaban casacas con mangas colgantes. Sobre los tintes, ver D. CARDON, Guide des teintures naturelles, París, 1990, así como su tesis doctoral de historia, Technologie de la draperie médiévale d’après la réglementation technique du Nord-Ouest méditerranéen, Montpellier, 1990. Ver también, Le teinturier parfait ou instruction nouvelle et générale pour la teinture des laines et manufacture de laine, Leiden, 1708. 9    Contradice a la historiografía militar británica que dice que los 11 regimientos de caballería, 12 regimientos a pie y 1000 dragones de la New model Army, vestían sin distinción de rojo. Cfr R. M. BARNES, a History of the regiments and Uniforms of the British Army, Londres, 1951, p. 21. 10  J. MOLLO, Trois siècles d’uniformes militaires, Office du livre, Fribourg, 1972, p. 24. Revista de Historia Militar, 121 (2017), pp. 95-136. ISSN: 0482-5748


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