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96 PIERRE LIERNEUX Durante la segunda parte del siglo XVII la percepción del traje vuelve a evolucionar con la aparición de los ejércitos nacionales, el predominio de la infantería y la menor proporción de tropas mercenarias. En Francia, el rey Luis XIII comenzó a introducir la uniformización de las tropas en el asedio de La Rochelle (1628), momento en el que solicita que las ciudades suministren 5.329 trajes y 5.198 pares de zapatos. Entonces los trajes de tono gris-blanco ya llevaban colores distintivos11. En 1647, el secretario de Estado de la Guerra, Michel Tellier, decidió enviar a los intendentes de las provincias unos jubones y casacas para que los utilizasen como modelos en sus respectivas ciudades12. El rey Sol pensaba que la uniformidad de sus tropas, realizada por la iniciativa de algunos capitanes, servía de apoyo a su política centralizadora13 y por ello encargó vestimenta para sus guardaespaldas (1657) y para los oficiales de su casa (16 de enero de 1665). Al año siguiente se dio un paso más en este tema, cuando se estableció un fondo regimental que consistía en retener un sol al día sobre el sueldo de cada hombre. Esta gran innovación, dictada en la ordenanza del 5 de diciembre de 1666, proporcionaba al Estado un instrumento más seguro de control sobre la utilización del dinero entregado a los capitanes para el mantenimiento de sus compañías14. En esa época parece que importaba más la calidad de 11  Sobre este conjunto de trajes, 2400 proporcionados por la ciudad de París estaban compuestos de sayal gris. Archivos de la Ciudad de París, Titres, Certificado entregado por Jean Archambault, servicio de casa sastre del rey, 11 de octubre de 1628, citado en: A. DE LA CHENAYE, Dictionnaire militaire ou recueil alphabétique de tous les termes propres à la guerre, Dresde, 1751, p. 1175, y por E. BARDIN, Dictionnaire de l’armée de terre de recherches historiques sur l’art et les usages militaires des Anciens et des Modernes, París, t VIII, p. 5156. En otra carta del rey a la ciudad de París, de 1647, reclama 1600 trajes completos “cada uno compuesto de un jubón largo con forma de casaca en tela de Vire, forrado de lienzo arisco, revêche, así como la ropa de alta”. 12  A. DE LA CHENAYE, Dictionnaire militaire ou recueil alphabétique de tous les termes propres à la guerre, Dresde, 1751, pp. 1154-1155. Lista de contratos con las ciudades de París, de Meaux, de Langres, de Reims, etc. 13  Ver las memorias de Claude Séverat (1664 y 1666) “Es allí (en Houilles) donde el regimiento de Lyonnais apareció por primera vez vestido de uniformes”, citadas en M. PETARD, L’évolution de l’uniforme, in Gazette des uniformes, n°61, mayo-junio 1980, pp. 29-34.. Según algunas opiniones, el teniente general Colinan du Frandat. Según otras, el marqués de Louvois François Michel Le Tellier, hijo de Michel Le Tellier y siendo él mismo Secretario de Estado de La Guerra, hubieran imaginado ya en 1660 que los coroneles de infantería vistiesen a sus hombres de manera uniforme a expensas del Estado. Sobre el marqués de Louvois (1641-1691), ver A. CORVISIER, Louvois, París, 1983; C ROUSSET, Historia de Louvois, París, 1961-1963, 4 vol; H. DREVILLON, L’impôt du sang. Le métier des armes sous Louis XIV, París, 2005 (Sobre la evolución de la vestimenta en la época de Luis XIV, ver, pp. 109 113); E.A. BARDIN, Dictionnaire de l’Armée de terre de recherches historiques sur l’art et les et les usages militaires des Anciens et des Modernes, París, t. VIII, p. 51-55; A. CHENAYE, Dictionnaire militaire ou recueil alphabétique de tous les termes propres à la guerre, Dresde, 1751, p. 1175. 14  Idem. Revista de Historia Militar, 121 (2017), pp. 96-136. ISSN: 0482-5748


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