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REVISTA ESPAÑOLA DE DEFENSA 344

Miembros del ejército rebelde de Yemen inspeccionan los restos de un edificio tras un bombardeo de aviones saudís en Sanaa. Yahya Arhab/EFE cambiará su estrategia centrada en bombardeos aéreos sobre infraestructuras clave. Según ha documentado Amnistía Internacional, la coalición árabe estaría utilizando bombas de racimo, prohibidas internacionalmente. Lo cierto es que a día de hoy, Yemen corre el riesgo de estancarse mientras la población padece los males del bloqueo marítimo y aéreo impuesto por Arabia Saudí y el bloqueo terrestre decretado por los huzíes en Taiz al limitar la entrada de suministros médicos esenciales y de alimentos. DESASTRE HUMANITARIO En conjunto, el 55 por 100 de los centros sanitarios del país han quedado totalmente destruidos a causa de los bombardeos. Cerca del 76 por ciento de los ciudadanos yemeníes no tiene acceso a la asistencia médica. Hay casi cuatro millones de desplazados en el país y el bloqueo impide el acceso de la ayuda humanitaria, cuando más de 20 millones de personas viven por debajo del umbral de la pobreza. «Las cifras de Naciones Unidas no se han actualizado desde hace un año, pero en Yemen muere un niño cada cinco minutos. Hay 5.000 infectados diarios de cólera. ¿Qué más tiene que pasar para que reaccionen?», reclama Erill. Con la situación actual, las facciones terroristas que operan en el sur y este del país son las grandes beneficiadas del conflicto. Al Qaeda, que controla la provincia de Hadramut, situada al sur del país, ha los primeros enfrentamientos urbanos. Los zaidíes, rama del movimiento musulmán chií —conocidos popularmente como los hutíes y mayoritarios en la zona más oriental del país— se organizaron formalmente en contra el Gobierno suní. Incapaz de gestionar las luchas intestinas entre las tribus del país, Hadi renunció a su cargo y huyó al Golfo de Adén, desde donde revocó su decisión para posteriormente dirigirse hacia Arabia Saudí. CHIITAS Y SUNITAS El 25 de marzo del año 2015, Riad lideró una coalición árabe contra los hutíes, aliados de Irán, y bombardeó por primera vez Yemen, lo que desencadenó oficialmente un conflicto que a día de hoy parece inamovible. «La guerra está siendo un fiasco económico enorme, además de las pérdidas humanas silenciadas», explica Eva Erill, que dirige junto a otras cuatro mujeres la única ONG española, Solidarios Sin Fronteras, que opera en suelo yemení. A día de hoy los hutíes y sus aliados, los simpatizantes del ex presidente Saleh —quien, paradójicamente, antaño fue enemigo acérrimo de los chiíes—, controlan la zona norte del país y la capital. Por su parte, Arabia Saudí se ha hecho fuerte en el sur y este, donde mantiene vastas extensiones de desierto. Pero, ¿cuál es el interés real de Riad y sus socios árabes sobre este territorio? Los wahabíes pretenden potenciar su influencia regional, debilitada por la caída en picado de los precios del crudo, el aumento de la pobreza y el paro regional. Además, el control de Yemen garantiza a Riad su influencia sobre el Golfo de Adén y el estrecho de Baab al Mandeb, por donde circulan de forma diaria cerca de cuatro millones de barriles de petróleo. De esta forma, la Casa Saud evitaría definitivamente el estrecho de Ormuz, controlado actualmente por Irán. De hecho, desde hace años Arabia Saudí planea un nuevo oleoducto desde sus grandes yacimientos en el este del país hasta el Golfo de Adén, atravesando la región de Hadramut, ahora controlada por Al Qaeda. Sin embargo, la implantación del plan Visión 2030, —cuyo objetivo es reestructurar la economía del país y hacerlo menos dependiente del petróleo— está forzando al príncipe heredero, Mohamed bin Salman, a replantearse su presencia militar en el país vecino. Aún no se sabe si Más de 20 millones de yemeníes viven bajo el umbral de pobreza 52 Revista Española de Defensa Noviembre 2017


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