Page 101

REVISTA DE HISTORIA MILITAR 122

100 PAULINO GARCÍA DIEGO tarse, no parece encontrarse fundamento para considerar a Carlos III como un rey “amante de la guerra”. Desde luego tampoco fue lo contrario -no hay que olvidar que, como apunta algún notable historiador, ya muy tempranamente había ganado su derecho a la corona del Reino de las Dos Sicilias con las armas- pero a la vista de los hechos más bien cabe afirmar que no tuvo reparos en hacer uso de ellas cuando consideró que lo justificaban las circunstancias, por lo general como último recurso, y que, al contrario de lo sucedido en otros reinados, prácticamente en todas las ocasiones se consiguió finalmente el objetivo político que se buscaba. En cuanto al impacto económico de estos conflictos, es cierto que se consumieron notables recursos, buena parte de ellos dedicados al reforzamiento de las defensas de América, muy descuidadas, pero en cualquier caso el gasto militar fue similar en términos relativos al de otros estados e incluso inferior si se compara con Inglaterra. En cuanto a su supuesto influjo negativo por consumir capitales que podían haberse dedicado a otros fines, no debe olvidarse que la reducción de los gastos del ejército y la marina muy probablemente no habría redundado en un aumento significativo de la inversión en otros capítulos, hipótesis extravagante según las corrientes de pensamiento político de la época, sino más bien en un mero ajuste a la baja de los gastos del estado y por ende de la presión fiscal. Este artículo se centra en la parte quizá menos conocida del reinado en materia de política militar y relaciones internacionales, los primeros años, desde la llegada al trono de Carlos III, en 1759, hasta la grave crisis que supusieron los motines de la Semana Santa de 1766 y que culminaron con la salida de escena de uno de sus colaboradores fundamentales, el poderoso secretario de Hacienda y Guerra, Leopoldo di Gregorio, marqués de Esquilache. Para una correcta valoración del esfuerzo militar carolino, el análisis se ha encuadrado en el contexto del esfuerzo militar realizado por las principales potencias europeas de la época. El escenario. Guerra y finanzas en las grandes potencias europeas Si a lo largo del siglo XVIII hubo un acontecimiento capaz de desestabilizar las finanzas de las monarquías europeas, ese fueron las guerras, que se sucedieron con breves interrupciones durante sus seis primeras décadas. Todas las potencias principales de la época afrontaron los esfuerzos que conllevaron estos conflictos de distintas maneras, pero sin duda la que con notable diferencia puso de manifiesto una extraordinaria capacidad de generación de recursos fue Inglaterra. A su desarrollada economía y a su Revista de Historia Militar, 122 (2017), pp. 100-130. ISSN: 0482-5748


REVISTA DE HISTORIA MILITAR 122
To see the actual publication please follow the link above