Page 103

REVISTA DE HISTORIA MILITAR 122

102 PAULINO GARCÍA DIEGO extraordinarios provocados por la guerra6. Inglaterra pudo así reforzar sus fuerzas terrestres y navales, doblando entre 1739 y 1748 los 50.000 hombres que prestaban servicio en el ejército y la marina antes de la guerra. En el caso de esta última, sólo entre 1739 y 1741 se duplicó el número de barcos desplegados (de 57 a 117) y el de sus efectivos (de 21.000 a 42.000), movilización que se vio facilitada por el papel secundario de Inglaterra en las operaciones terrestres, que no hizo necesario constituir un ejército excesivamente numeroso en comparación con otras potencias. Es cierto que el caso inglés no era fácilmente exportable, como pone de manifiesto el hecho de que la Guerra de Sucesión de Austria acarrease el colapso de las Provincias Unidas, el otro estado europeo que junto a Inglaterra había conjugado una aplicación estricta de las teorías mercantilistas, una economía floreciente y unas elevadas cargas fiscales, estando en condiciones de generar recursos militares sensiblemente superiores a lo que aparentemente correspondería a su población y extensión. Durante la guerra, la amenaza de invasión francesa obligó a las Provincias Unidas a superar el techo de 84.000 soldados establecido en 1743, a lo que hubo que añadir el refuerzo de las plazas de “La Barrera” y la entrega de subsidios a Viena para contribuir a la defensa de los Países Bajos austriacos. El resultado de estos gastos, a los que se sumarían los provocados por la ocupación del sur del país por parte de los ejércitos franceses, fue que las Provincias Unidas se vieron finalmente abocadas a una bancarrota que tuvo como consecuencia directa el cambio de régimen político y que obligó a mantener una estricta política de neutralidad durante casi tres décadas. Pero los problemas financieros que había supuesto el conflicto sucesorio austriaco no fueron sino un adelanto de lo que sucedería durante la Guerra de los Siete Años. Volviendo al caso de Inglaterra, el aumento de los ingresos fiscales anuales fue ligeramente superior (media anual del 31%), llevando a una presión fiscal per cápita del 20% de los ingresos. El endeudamiento llegó a doblar el del conflicto precedente, pasando de 74,6 a 132,6 millones de libras (cantidades que representaban entre 9 y 14 veces los ingresos anuales). Con ambas medidas se aumentaron los ingresos anuales durante la guerra de 8 a casi 18 millones de libras, de los que la mayor parte se dedicaron a gastos militares. Los 58 millones de libras obtenidos mediante créditos permitieron cubrir casi el 40% de los mismos, que ascendieron a unos 160 millones de libras esterlinas, y contribuyeron decisivamente a que el ejército y la marina pudiesen cuadruplicar sus efectivos entre 1755 y 1762 (de 56.000 a 200.000). En torno a una tercera parte de los gastos militares 6  BREWER, J.: The Sinews…, p. 98. Revista de Historia Militar, 122 (2017), pp. 102-130. ISSN: 0482-5748


REVISTA DE HISTORIA MILITAR 122
To see the actual publication please follow the link above