Page 135

REVISTA DE HISTORIA MILITAR 122

134 RICARDO GONZÁLEZ CASTRILLO Introducción: fascinación por la Antigüedad grecorromana El Arte Militar, como género literario, contó con numerosos e ilustres cultivadores en la España del siglo XVI y, más concretamente, en su segunda mitad, como es bien sabido. Muchas fueron las obras de este género que vieron la luz por entonces y ello no sólo en nuestro país, sino en todo el Occidente europeo, consecuencia del sentimiento bélico que presidía la vida del hombre en aquel tiempo. Uno de los rasgos más característicos de esta literatura militar fue la fascinación que sus autores manifestaron ante las grandes obras y hechos de armas del pasado grecorromano. Escritores griegos y latinos aparecen citados con profusión en dichos libros con valor de indiscutibles autoridades. Sirva como ejemplo la admiración de Marcos de Isaba hacia los romanos cuyo magisterio en el Arte Militar aventajó “a todas las naciones del mundo”, pensamiento asimismo compartido por Scarion de Pavía y Diego de Salazar.2 En verdad, el ejemplo romano seguía siendo válido en bastantes aspectos de la milicia de este periodo, sobre todo en lo tocante a la moral y a la disciplina de las tropas, e incluso en relación con las aplicaciones tácticas. La disciplina militar aparece en el título de varias obras, y en las que no se destaca es, con frecuencia, la columna vertebral de muchas de ellas. En general, lo que pretendían los tratadistas militares de la decimosexta centuria era restituir la misma al esplendor que tuvo en la antigua Roma, especialmente durante la época de la República. Tiempo atrás, el emperador bizantino León VI había abrigado esta misma intención y así lo expresaba al comienzo de su Aparato bélico, cuya versión anónima manuscrita conserva la Biblioteca Nacional de España (BNE).3 Sin embargo, la utilización generalizada de la pólvora vino a transformar el carácter de la guerra en el siglo XVI, y las enseñanzas de los antiguos se volvían obsoletas, especialmente en los aspectos armamentísticos y de fortificación. Pese a todo, los tratadistas de esta centuria seguían estando impresionados por la perfecta planificación que hacían los generales romanos y por el impecable adiestramiento de los soldados que conformaban los ejércitos. Los autores del siglo XVI tuvieron el convencimiento de que la disciplina militar había sido la clave del éxito de los ejércitos romanos, cuya decadencia fijaban precisamente en la relajación de aquella disciplina. El ideal romano aparecía como el modelo a seguir y también como el mejor remedio para evitar las corruptelas que erosionaban la milicia española de aquella decimosexta centuria. Recientemente, en nuestra época, un historiador 2  ISABA, Marcos de: Cuerpo enfermo de la milicia española. Madrid, Guillermo Druy, 1594, fol. 8v. Vid. también SCARION DE PAVÍA, Bartolomé: Doctrina militar. Lisboa, Pedro Crasbreeck, 1598, fol. 19r-v y SALAZAR, Diego de: Tratado de Re Militari, Alcalá de Henares, 1536, fol. lviijr. 3  Ms. 9137, fol. 16. Revista de Historia Militar, 122 (2017), pp. 134-154. ISSN: 0482-5748


REVISTA DE HISTORIA MILITAR 122
To see the actual publication please follow the link above