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REVISTA DE HISTORIA MILITAR 122

146 RICARDO GONZÁLEZ CASTRILLO estacada o puente de madera sobre el Escalda que Alejandro Farnesio había hecho construir en Amberes. Célebre inventor de máquinas e instrumentos fue también el ingeniero italiano Agostino Ramelli, autor de Le diverse et artificiose machine, editado con múltiples grabados en París, en 1588. Por otra parte, conocida es la afición que el propio monarca Felipe II sentía por los nuevos inventos de la técnica,35 lo cual favoreció sin duda la inclinación de las gentes hacia tales invenciones. Bernardino de Mendoza refiere, a su vez, algunos de los artefactos utilizados en Flandes, así como el uso de palomas mensajeras -que ya figuraba entre las Estratagemas de Frontino- para comunicarse los sitiados en Haarlem por el duque de Alba, con el duque de Orange.36 Las innovaciones de estos profesionales no eran sino un producto de su época en cuanto pretendían solucionar los problemas planteados con máquinas y artificios. Sobre todo, por la transformación que había sufrido la guerra en la decimosexta centuria. En este sentido, sobresalen los nuevos elementos de defensa, ideados por los arquitectos militares, especialmente italianos, que habían revolucionado los sistemas defensivos antiguos.37 El desarrollo del baluarte –un saliente en la línea de las murallas provisto de artillería- fue una de las innovaciones más señaladas.38 Enríquez de Cartagena justifica su apoyo al empleo de artimañas en la guerra argumentando que “es mucho mejor vsar los engaños que defenderse de los que otros haçen”, ya que, en definitiva, “la mayor y mas gloriosa ganançia que haçer puede vn General sea la de vençer”. Y para ello, debe luchar sin hacer caso “de boçes ynusadas ni de otros orribles gritos de los enemigos, que ni las voçes ni los gritos dellos matan a los hombres ni aun causan espanto a los animos valerosos”,39 ardid de uso muy frecuente en las batallas, que menciona también el manuscrito de la RBM. Ahora bien, la práctica de las añagazas y estratagemas tenía, sin duda, un lado negativo – como bien advirtió ya Onosandro-, en cuanto que ambas facciones en lucha podían emplearlas igualmente. De ahí que el autor griego advierta al Gene- 35  Para las invenciones españolas en el Siglo de Oro, vid. GARCÍA TAPIA, Nicolás: Patentes de invención españolas en el Siglo de Oro. Oficina Española de Patentes y Marcas, Madrid, 1994. Vid. además GONZÁLEZ CASTRILLO, Ricardo: “El ingeniero militar Jerónimo de Borja, prisionero del Santo Oficio”, en Hispania, nº 174, 1990, págs. 93-113 e “Inventos y artificios de Jerónimo de Borja, ingeniero militar del siglo XVI”, nº 177, 1991, págs. 103-151. 36  Comentarios de lo sucedido en las guerras de los Payses Baxos desde el año 1567 hasta el de 1573. Pedro de Madrigal, Madrid, 1592, fols. 188v-189r; 200v y 262. 37  McNEILL, William H.: La búsqueda del poder. Tecnología, Fuerzas Armadas y Sociedad desde el 1000 d.C. Madrid, 1988, págs. 99 y ss. 38  DUFFY, Christopher: Siege Warfare. London, 1979, págs. 25-34. 39  Vid. BL, Add. ms. 10697, f. 27r-v. Revista de Historia Militar, 122 (2017), pp. 146-154. ISSN: 0482-5748


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