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REVISTA DE HISTORIA MILITAR 122

LA ACADEMIA GENERAL MILITAR 1927-1931: Segunda fundación 21 municipalidad se redoblaron en relación con las tentativas de organización del Colegio General Militar, en 1904, y de la Academia General Militar, en 1918. El general Marina, presidente de la comisión encargada de estudiar posibles poblaciones para instalar el colegio, informó de las condiciones favorables que reunían Ciudad Real, Vitoria y Zaragoza; sin embargo, fuera cual fuera la elección, habría que construir edificios de nueva planta. La suerte fue más favorable en 1918, ya que la comisión organizadora, presidida por el general Villalba Riquelme, se decantó por la ciudad de Zaragoza como nuevo hogar de la Academia General Militar. Amén de los deseos y de los diversos ofrecimientos que llegaban al ramo de Guerra, las comisiones técnicas encargadas de la organización de academias militares, estudiaban las condiciones que debían de reunir los emplazamientos. No existía un modelo de referencia que contuviera los requerimientos de infraestructura precisos para un centro docente, que fueron llegando al dictado de los higienistas, pero es sorprendente el número de elementos comunes que figuran en las memorias. La Comisión de Reorganización del Ejército de 1873 fijó, en un Artículo Adicional14 al proyecto de Escuela Nacional Militar, cuatro condiciones: 1ª Alejado de las costas y fronteras, 2ª Contar con un río, 3ª Existencia de ramaje abundante en sus inmediaciones, y, 4ª Tener un campo de maniobras propiedad del Gobierno. A su vez, en los informes emitidos por el general Marina, en 1905, se van analizando los siguientes aspectos: situación de la ciudad y vías de comunicación, entidad de la población, predisposición de las autoridades municipales, compromisos de financiación, existencia de campos de maniobras y tiro, climatología… De estos últimos informes se concluye que Toledo no ofrecía tantas ventajas como Ciudad Real, Vitoria o Zaragoza. La comisión organizadora de 1918 volvió a barajar los mismos parámetros y, a pesar de los lazos que mantenía el general Villalba Riquelme con la ciudad de Toledo, propuso que la Academia General Militar se estableciera en Zaragoza. Es posible que la comisión organizadora15, presidida por el general Franco, al heredar los trabajos de su antecesora, asumiera esta misma elección; aunque algunos autores16 sostienen que el general Franco prefería El Escorial (Madrid), debido a que los cadetes constituirían una garantía de seguridad para la Corona. En cualquier caso, la decisión ya se había tomado con anterioridad, pues una RO. de 25 de mayo de 14  OROZCO Y ZÚÑIGA, José de: Op. Cit., p. 208. 15  La comisión, presidida por el general Franco, estuvo formada por el coronel Campins, el teniente coronel Lon y el comandante Sueiro (secretario). Al causar baja por destino a África el teniente coronel Lon, se agregaron los tenientes coroneles Monasterio, Yeregui, Berdejo y Esteban (CAMPINS AURA, Miguel: Op. Cit., p. 32). 16  VALDESOTO, F.: Francisco Franco. Espejo, Madrid, 1945, p. 63. Revista de Historia Militar, 122 (2017), pp. 21-60. ISSN: 0482-5748


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