Page 40

REVISTA DE HISTORIA MILITAR 122

LA ACADEMIA GENERAL MILITAR 1927-1931: Segunda fundación 39 En consecuencia, el coronel Campins apunta que ya no bastan los ejercicios, las Escuelas Superiores, los Grandes Estados Mayores, ha sido necesario que esa comunidad de pensamiento, en la que se basa la unidad de doctrina, se adquiera desde el momento en que principia la vida militar; de ahí que, en el reclutamiento de la oficialidad de los ejércitos modernos, se haya impuesto la unidad de procedencia, mediante academias en las que concurren los alumnos de distintas Armas. Además, el proyecto educativo de 1927 entra de lleno en los cauces del regeneracionismo. El desastre colonial del 98 había enturbiado la política militar del nuevo siglo, mientras la guerra de África agudizaba la crisis del Ejército. El general Primo de Rivera, en cuanto «cirujano de hierro» del ideario costiano, y junto a él otros muchos militares, concluyeron que la educación constituía el instrumento más adecuado para sanear los males de la milicia. Aspiración krausista que también late en la pedagogía de la Institución Libre de Enseñanza, que inspira una reforma de la enseñanza militar cuya finalidad es formar un nuevo tipo de oficial capaz de asumir el legado de la gloriosa tradición y, al mismo tiempo, la responsabilidad de mandar unidades en combate. La comisión organizadora que presidía el general Franco, concibió la propuesta docente como la puesta en marcha de una vasta obra, en la que no estaría sola la Academia, que suponía «el principio de un cambio radical en ese sistema de reclutar nuevos oficiales».42 Oficiales que los ejércitos salidos del conflicto europeo de 1914-1918 y los escenarios operativos nacionales requerían. Los miembros de esta comisión, con gran experiencia de mando en campaña, estudiaron el carácter de nuestra oficialidad; los sistemas más modernos de aquellos tiempos, especialmente el francés (Academia Especial Militar de Saint-Cyr) y el estadounidense (Academia Militar de West Point); el devenir de nuestros antiguos colegios y academias militares; y, al amparo del RD. de 20 de febrero de 1927, articularon un modelo de reclutamiento de oficiales que, también, exigía una formación integral. Las enseñanzas universitarias, también, fueron exhaustivamente analizadas por los organizadores de la General. Así lo pone de manifiesto el coronel Campins, al resumir las características fundamentales de los tres modelos estudiados –el francés, el inglés y el alemán– por Giner de los Ríos, en su obra Pedagogía Universitaria. No es buena la opinión que les merece la universidad española de aquellos años, deudora de la francesa, excesivamente politizada y más preocupada por la expedición de títulos que por la ciencia. No obstante, del contraste de conclusiones procedentes del ámbito militar y del universitario, se concluye que no hay un modelo de formación Revista de Historia Militar, 122 (2017), pp. 39-60. ISSN: 0482-5748 42  Ibídem, p. 88.


REVISTA DE HISTORIA MILITAR 122
To see the actual publication please follow the link above