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REVISTA DE HISTORIA MILITAR 122

50 JOSÉ IZQUIERDO NAVARRETE Quizás, la misma dificultad que encuentra el investigador actual para sistematizar los recursos pedagógicos empleados, durante aquellos años, en la instrucción militar, indujo al coronel Campins a escribir: Y además, conociendo ya esto, hay que venir a parar a la pedagogía militar, que no es nueva, ni nada que se parezca, pues nuestras ordenanzas, nuestros reglamentos tácticos, de tiro, técnicos, están llenos de preceptos pedagógicos encaminados a la instrucción de las tropas en cada especialidad. Pero es necesario ya dar forma y condensar en un cuerpo de doctrina todos esos principios diseminados…57 La evaluación de los cadetes fue otro aspecto pedagógico importante en la Academia General Militar. Estuvo condicionada por la desaparición de los exámenes –innovación debida a la influencia de la Institución Libre de Enseñanza– y por la necesidad de establecer un procedimiento riguroso para clasificar a los cadetes en una lista ordenada que facilitara la elección de Arma o Cuerpo. El sistema de evaluación recupera la escala de notas, los coeficientes modificadores de las calificaciones medias y el coeficiente de conducta contemplados en el RD. de 15 de mayo de 1912, antes mencionado. Este sistema se halla regulado en la ROC, de 17 de mayo de 1927, que aprueba el Plan de Estudios, y en Reglamento de Régimen Interior que desarrolla la circular anterior. Instituye un procedimiento para la conceptuación de la «instrucción general teórico-práctica» y otro para la «instrucción general práctica». Respecto al primero, se establecía una calificación bimestral para cada uno de los grupos teórico-prácticos, que correspondería a la media aritmética de las notas obtenidas en las interrogaciones y prácticas. El rango de estas notas es el siguiente: malo (0–1,99), mediano (2–4,99), bueno (5–7,99), muy bueno (8–9,99) y sobresaliente (10). En cuanto al segundo, los cadetes eran conceptuados en cada uno de los seis grupos citados, a medida que se desarrollaban las prácticas. Estas calificaciones se ajustaban a la siguiente escala: no apto (sin nota numérica), apto (calificación de 5) y muy apto (calificación de 8). La calificación final, obtenida a partir de las medias de cada uno de los grupos, afectadas por los coeficientes de importancia que tengan señalados, se denomina aptitud general militar. La clasificación de fin de curso equivalía a la media aritmética de las calificaciones finales de los grupos teórico-prácticos, concepto anual de conducta58 y aptitud general militar, ponderadas según los coeficientes de importancia siguientes: Grupo 57  Ibídem, p. 149. 58  El Reglamento de Régimen Interior, Arts. 213 a 227, regula los parámetros que condicionan este concepto. Se halla restando de 10 las cantidades en que se gradúen los correctivos impuestos a cada cadete. Revista de Historia Militar, 122 (2017), pp. 50-60. ISSN: 0482-5748


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