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REVISTA HISTORIA MILITAR EXTRA II 2017

LEOPOLDO O´DONNELL Y LA PRIMERA GUERRA CARLISTA 65 del período más crítico que recorrió la causa de la Reina, y los hechos lo comprueban demasiado: a la vez que D. Carlos, a la cabeza de una numerosa expedición recorría una parte de las provincias españolas, y llegaba hasta las puertas de Madrid, el espíritu de indisciplina de nuestras tropas, producía el escándalo de las sublevaciones de Hernani, Miranda de Ebro y Pamplona; lamentables circunstancias en que generales distinguidos, y encanecidos en el servicio, eran heridos o muertos por las propias huestes de su mando.”22 No deja de ser curioso, cuando se cotejan las fuentes, observar las discrepancias que existen sobre los sucesos acaecidos en Hernani el 4 de julio de 1837 según los hechos se expliquen desde la perspectiva del conde de Mirasol, del general Rendón, o del general O’Donnell, diferencias en cualquier caso lógicas, pues todos trataban de poner a salvo su posible responsabilidad. 23 Según la biografía de Rendón existía gran descontento entre la tropa por no haber recibido sus sueldos desde hacía varios meses, pero en la ronda que efectuó a las cinco de la tarde no encontró mal espíritu, pues los soldados tan sólo se quejaban de no tener tabaco para fumar, y estaban seguros de que cobrarían tan pronto como llegase dinero. Sin embargo, a las ocho de la tarde, media hora después de la puesta del sol, tuvo noticas de que las compañías de preferencia del regimiento de la Princesa se habían negado a formar cuando se lo mandó un ayudante, al que habían apaleado cuando trató de hacerse obedecer. Rendón mandó que las tropas formaran, y acompañado de los brigadieres O’Donnell y Barrenechea compareció delante de las compañías de preferencia del primer batallón de la Princesa, que parecían ser las más insubordinadas, y con una serenidad pasmosa logró imponerse, haciendo que el ayudante reconociera al primer soldado que le había ofendido, al que hizo acompañar de otros cuatro, elegidos por sorteo, con el propósito de fusilarlos como escarmiento. Cuando todo parecía controlado se produjo la llegada a Hernani del general conde de Mirasol, quien habiendo recibido noticias vagas de lo que estaba ocurriendo no tuvo mejor idea que hacer que Rendón se le presentase de inmediato a informarle de todo. Una vez lo estuvo, Mirasol decidió actuar por su cuenta, y sin aprovechar la labor ya realizada por Rendón, compareció ante la compañía de cazadores del segundo batallón de la Princesa, sobre la que creía tener especial ascendiente, con el propósito de ser él quien restaurara la disciplina. Los soldados 22  CHAMORRO: Op. cit., pp. 208-209. 23  Tal vez lo más sorprendente sea ver la diversas visión que de estos hechos da Chamorro, según la biografía que escriba sea la de O’Donnell o la de Rendón, pues en el caso de la de Mirasol se pasa como sobre ascuas al llegar a este tema. Cierto es que la biografía de Mirasol es en esta obra de mucha menor extensión que las dos citadas anteriormente. En las biografía de Rendón y O’Donnell, además, se colocan los hechos en fechas distintas, pues en la última se sitúan, equivocadamente, el 16 de julio. Revista de Historia Militar, II extraordinario de 2017, pp. 65-80. ISSN: 0482-5748


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