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REVISTA HISTORIA MILITAR EXTRA II 2017

O´DONNELL EL ESPADÓN 93 combatía contra los franceses, al igual que su tío el conde de La Bisbal que llegó a mandar los ejércitos del Centro y Andalucía, mostrándose, como el resto de la familia, partidarios del absolutismo a la vuelta de Fernando VII a España25. Por ello, obtuvo la gracia, su hijo, Leopoldo de ingresar, con tan sólo 10 años, en el Regimiento Imperial Alejandro de Infantería. El único de los espadones que, por su edad, nacido en 1793, pudo combatir en la guerra de la Independencia, fue el general Espartero, cuya vocación castrense se inició en la academia militar que organizó el coronel Bernabé Gil en la Isla del León. Posiblemente, de no haber estallado el levantamiento contra las tropas de Napoleón en España, Espartero habría sido dominico, como su hermano, a quien el padre le había encomendado la educación del joven Baldomero. Narváez nacido en Loja el último año del siglo XVIII, ingresó, a los 15 años en el Regimiento de Guardias Valonas. Francisco Serrano, nació en 1810 en la Isla de León e ingresó también muy joven, con 12 años, en el Regimiento Sagunto de Caballería, hijo de también de militar, el padre había sufrido persecución por parte de Fernando VII26. El más joven de los espadones es Prim, nacido a finales de 1814 en Reus. Pero es la Primera Guerra Carlista, la que se inicia en 1833 cuando, a la muerte de Fernando VII, su hermano Carlos no reconoce a su sobrina Isabel como heredera del reino. Se forman los dos bandos, los carlistas, ultracatólicos y ultraconservadores y los isabelinos que abrazan la causa liberal. Sin duda, don Carlos se llevó una sorpresa al ver como una parte importante del ejército se le puso en contra. Los espadones se integraron inmediatamente del lado de la reina niña, mientras Espartero mandaba con gran acierto el ejército del Norte, el joven O´Donnell era capitán y la decisión de apuntarse al bando liberal no debió ser fácil. El empleo lo había ganado acompañando a Fernando VII en la expedición contra los catalanes insurrectos en 1827. El capitán O´Donnell no tenía más experiencia que haber apoyado, siendo casi un niño las operaciones de los “Cien mil hijos de San Luis”, los mismos que hicieron prisionero a Narváez y se lo llevaron a Francia27. De modo que todo hacía presagiar que, en el momento de elegir bando en el conflicto dinástico, se habría de decantar por el pretendiente. Sin embargo, no fue así y la familia se dividió. Dos de sus hermanos, Enrique y Juan, lucharon con los carlistas, mientras Leopoldo y su primo, del mismo nombre, lo hicieron con los cristinos o isabelinos. 25  MARTÍNEZ GALLEGO, Francesc, “O´Donnell”, en RUEDA, Germán (edit), Los generales de Isabel II, Ediciones 19, Madrid, 2016, p. 200. 26  FERNÁNDEZ BASTARRECHE, Fernando: Los espadones románticos, ob. Cit. p. 15. 27  COMELLAS, José Luis, “Narváez”, en RUEDA, Germán (edit), Los generales de Isabel II, Ediciones 19, Madrid, 2016, p.112. Revista de Historia Militar, II extraordinario de 2017, pp. 93-122. ISSN: 0482-5748


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