Page 159

REVISTA DE HISTORIA NAVAL 139 MAS SUP 26

Cartagena, encargándose una vez más del mando interino del departamento (real orden de 15 de mayo de 1764), cesando el 11 de octubre y ocupándolo nuevamente de 25 de mayo a 11 de agosto de 1765, a causa del viaje real de la escuadra a Nápoles. Al fallecimiento del comandante general Blas de la Barreda el 8 de febrero de 1767, tomó el mando interino del departamento, el cual se le confirió en propiedad por real orden del día 20 del mismo mes y año (12). En estos días, la ciudad de Cartagena vivía las consecuencias del famoso motín contra el ministro Esquilache, pues por decreto de 27 de febrero de 1767 se había dispuesto la expulsión de España y sus dominios de los regulares de la Compañía de Jesús, acordándose a continuación que su detención debía tener lugar el mismo día y a la misma hora en toda España la noche del 2 al 3 de abril, aunque realmente hubo que anticiparla en Madrid, y en provincias su ejecución no fue simultánea, como estaba previsto. El secreto de estas operaciones se observó hasta tal punto que las copias se confiaron a niños incapaces de comprender su contenido, y los impresores quedaron detenidos durante algún tiempo, además de custodiados por la fuerza armada. Los jesuitas residían en las provincias de Castilla, Andalucía, Toledo y Aragón. Para embarcar a los provenientes de esta última se designó el puerto de Cartagena, desde donde serían conducidos a los Estados Pontificios. A partir del día 5 y hasta el 13 fueron llegando a la ciudad en número de seiscientos; y, no siendo suficiente para alojarlos el edificio del colegio, hubo que utilizar las «cuadras altas del Hospital de Antiguones», pues se consideraba lugar de «comodidad y decencia», una vez concedida la aprobación real (13). Así que el 2 de mayo zarparon rumbo al puerto italiano de Civitavecchia, escoltados por la fragata Santa Rosalía y el jabeque Garzota, al mando respectivo de los capitanes de fragata Francisco Vera y Maicas y F.J. Saravia y Abréu, 513 jesuitas embarcados en un convoy formado por las fragatas mercantes Lucía y Concordia, de nacionalidad inglesa y danesa respectivamente; la polacra francesa San Bartolomé, y siete urcas holandesas: Santa Catalina, Falcón, Theodora, Buen Amigo, Posta del Mar, Santa María y María Teresa (14). Más adelante serán necesarias sendas reales órdenes de 5 de diciembre y 8 de marzo del año siguiente para que el navío Santa Isabel, escoltando a otros buques mercantes fletados por cuenta del Estado, condujese a Italia a los 246 padres jesuitas que todavía se encontraban retenidos en Cartagena, e igualmente a los 91 enfermos y rezagados que zarparán el 11 de marzo con destino a Córcega (15). El puerto de Cartagena también acogió el movimiento correspondiente a la preparación de los buques que, al mando del capitán de fragata Antonio (12)  GóMEz VIzCAÍNo, Juan Antonio: «El teniente general Blas de Barreda y Campuzano y el Departamento Marítimo de Cartagena de Levante (1761-1767)», en Revista de Historia Naval, núm. 131, 2015. (13)  ANC, PIIG, L24. (14)  ANC, caja 1800. (15)  Museo Naval de Madrid (MNM), Catálogo de la Colección de Documentos de Vargas Ponce (CCDVP), vol. I, t. xxxVI, docs. 326 y 327. Madrid, 1979. 12 SUPLEMENTO N.º 26 A LA REVISTA DE HISTORIA NAVAL. Núm. 139


REVISTA DE HISTORIA NAVAL 139 MAS SUP 26
To see the actual publication please follow the link above