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REVISTA DE HISTORIA NAVAL 139 MAS SUP 26

dor de las complejas obras de fortificación que se hacían en Cartagena y de los continuos pleitos que ocasionaban sus proyectos (24). El nuevo gobernador de lo político y militar se hizo cargo del mando en el momento en que el ingeniero Antonio Ladrón de Guevara y el joven delineante Ignacio Imperial Digueri se encontraban efectuando los reconocimientos del terreno, así como elaborando los planos y presupuestos de las obras, lo que se prolongará hasta febrero del año siguiente, cuando se ordena que el ingeniero Francisco Llovet se encargue de la construcción de la muralla (25). Y también se ha solicitado del ingeniero director de las obras, Mateo Vodopich, un informe sobre el estado en que se halla el desagüe del Almarjal y el coste y tiempo necesario para dejarlo perfectamente concluido, atendiendo así la solicitud hecha por el Supremo Consejo de Castilla e informándole de que no solo es necesario limpiar las cunetas por donde «tiene su salida para desaguar por la Algameca chica en el mar, la que con las avenidas se ha llenado de tarquín y arenas dejándolas cuasi ciegas», sino que lo verdaderamente útil es «impedir que la rambla de Benipila, siga su curso por donde actualmente corre, y procurar lo tenga por la espalda de la casa de Tacón como siempre lo ha tenido, para lograrlo es preciso hacer una parada o Malecón con pilotes, atochadas y tierra que sostenga el derrame de las aguas», pues de no hacerlo así, evitando que las aguas rompan directamente sobre el malecón, «se padecerían muchas desgracias y considerable ruina en el arsenal y población» (26). El 1 de enero de 1769 había quedado establecida en la iglesia del convento de Nuestra Señora de la Merced la parroquia castrense de San Fernando, en la que desde principios de siglo radicaba la cofradía de la hermandad de los artilleros de las Brigadas de la Real Armada de Mar océano, que allí daba culto a la imagen de su patrona, santa Bárbara. La patrona estaba representada en una bella imagen que sobresalía entre las demás por sus 70 centímetros de altura. Nimbada, de rodillas, con la mano derecha en el pecho y portando en la izquierda la palma simbólica del martirio. Pronto comenzó la administración de sacramentos, y ese mismo 1 de enero se bautizó a un niña con el nombre de Josefa Bernarda, hija del maestre y contador del jabeque Catalán José de la Encina, mientras que el primer matrimonio se ofició, el 29 de junio de 1774, entre José Gutiérrez de Rubalcaba, caballero de la orden de Montesa, y María Teresa de Medina y Rojas. (24)  ÍDEM: «El Departamento Marítimo de Cartagena de Levante (1741-1750) y el marqués de la Victoria», en Revista General de Marina, julio de 2007. (25)  RUBIo PAREDES, José M.ª, y PIñERA Y RIVAS, álvaro: Los ingenieros militares en la construcción de la Base Naval de Cartagena (siglo XVIII). Madrid, 1988. Se recurre a este ingeniero para que resuelva el problema siendo el director de las obras en Ferrol, donde ha demostrado gran capacidad y competencia. Se le comisiona por real orden de 23 de febrero de 1770. (26)  Archivo Municipal de Cartagena (AMC), Libro de Actas Capitulares, año 1768, sesión de 10 de febrero. 16 SUPLEMENTO N.º 26 A LA REVISTA DE HISTORIA NAVAL. Núm. 139


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