Page 23

RED 348

misiones internacionales Más allá de la misión Los militares españoles en África colaboran con quince colegios y centros sociales dedicados al cuidado y formación de mujeres y niños sos. La cocina nos la están montando ellos», afirma esta hermana que hace milagros para multiplicar la comida y los recursos de los que dispone. Una de las últimas aportaciones a la residencia fue el dinero que se recaudó vendiendo en un mercadillo navideño comidas típicas de España, Francia, Alemania, Bélgica y otros países que conforman el contingente europeo cocinadas por los propios soldados. La colaboración de los contingentes militares españoles con la población civil más desfavorecida de las zonas donde están desplegados se ha convertido en una constante que se repite en todos los países donde cumplen misión en cuatro continentes. Tan sólo en África, lo hacen con quince colegios, centros de acogida, de formación, de salud o escuelas de fútbol. En algunos de ellos gestionan proyectos de impacto rápido —ayudando con sus propias manos a la mejora de las instalaciones—. En otros, son los mensajeros que entregan las donaciones recogidas en distintos puntos de España. COOPERACIÓN EN MALÍ El centro de las Religiosas de María Inmaculada en Bamako, gestionado por seis monjas y una novicia, aloja a 229 mujeres entre los 12 y los 23 años. Más del 80 por 100 son empleadas de hogar a las que han formado como cocineras, costureras… que descansan allí los fines de semana y en las épocas en las que no tienen trabajo. La residencia cuenta con una sala de ordenadores con conexión a internet donados por la embajada española, salas de costura, aulas para las clases, habitaciones con seis camas cada una, una capilla y una guardería. «Acabamos de ponerla en marcha porque muchos padres se desentienden de los hijos y así las madres pueden seguir viniendo a clase», explica la religiosa. «Los matrimonios aquí son forzados, con 13 años las niñas ya son madres —añade—. Y aún no han dejado de dar la teta cuando ya están de nuevo embarazadas. Yo les Frente al Banco Central de Malí, uno de los pocos edificios en altura que se pueden ver en Bamako, la residencia de las Religiosas de María Inmaculada mantiene abiertas sus puertas a todo aquel que quiera entrar. Allí les recibe con un acento cordobés que, 37 años en Malí, no han conseguido suavizar, la hermana Mari Carmen, toda sonrisa y energía, incapaz de disimular el orgullo que siente del trabajo que allí realizan para dar una oportunidad de futuro a las mujeres malienses. Como ella dice, a «mis niñas». Médico de profesión, ha pasado muchos años en zonas rurales «donde hay más pobreza, donde la gente no tiene prácticamente nada» pero un accidente de coche la obligó a quedarse en la capital. «Pero ya estoy bien y quiero regresar », asegura esta mujer de 66 años que sólo tiene palabras de agradecimiento para instituciones como la Diputación de Córdoba, organizaciones como la francesa Raoul Follereau, y para las personas que ayudan a que este centro siga activo. Entre ellas, los militares de la misión EUTM-Malí los cuales colaboran de forma individual «como pueden y cuando pueden». «Tengo muy buena relación con todos, son muy genero- En su tiempo libre, visitan los centros para ayudar en lo que pueden o entregar material Marzo 2018 Revista Española de Defensa 23


RED 348
To see the actual publication please follow the link above