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RHN 140 MAS SUPLEMENTO

LOUIS GODIN, UN SABIO FRANCÉS EN EL CÁDIZ DIECIOCHESCO feliz travesía, el 11 de junio en Goave. Allí realizarían durante tres meses las observaciones y estudios programados, que fueron publicados por la Academia francesa en las Memorias correspondientes a 1735: La Longueur du Pendule simple, qui bat les Secondes du Temps moyen, observée à Paris au Petit Goave en l’isle Saint-Domingue. Finalizada la misión se trasladaron al continente para unirse a la comisión que determinaría la longitud del arco de meridiano terrestre. El 19 de mayo de 1736 arribaron a quito, donde Godin, siguiendo un método que había experimentado, observó el paralaje del Sol y desarrolló también los primeros estudios sobre la variación diurna y periódica del barómetro, trabajos que publicó también la Academia en el volumen correspondiente al año 1738. Durante su estancia en aquellos dominios se ocupó de escribir y remitir a Europa distintos trabajos, como Memoria sobre la oblicuidad de la eclíptica. En 1742, Godin da por finalizada su colaboración en la expedición para la medición del arco de meridiano y pasa a Lima, donde permaneció ocupado en dar clases de matemáticas y astronomía en la Universidad de San Marcos, así como en colaborar como redactor habitual de La Gaceta de Lima, lo que le serviría para reembolsar los 4.000 pesos que le demandaban sus acreedores, aunque finalmente la deuda tuvo que ser satisfecha por el virrey de Lima, Manso de Velasco, a cuenta del rey de España. La mala administración de los exiguos fondos oficiales y los gastos originados por la repatriación de los expedicionarios al final del proyecto conducirán a Godin a la quiebra y a contraer deudas que debía cancelar antes de su marcha del continente. Para liquidarlas se vio obligado a empeñar algunos de sus instrumentos científicos, como la toesa del Perú, que había sido construida especialmente para esta expedición por el famoso artesano francés Langlois y que Godin tuvo que devolver a la Academia en 1748 al ser requerido para ello, ya que iba a ser utilizada en otros experimentos. Durante esta etapa en América alternó la docencia universitaria con exactas y precisas observaciones astronómicas en Buenos Aires, Pernambuco y Río de Janeiro. Todas estas investigaciones las dejó reflejadas en una memoria que escribió en 1755; en ella especificaba que había determinado la latitud de Buenos Aires basándose en quince observaciones de alturas meridianas del Sol y de algunas estrellas fijas, tomadas con un cuadrante astronómico de cerca de dos pies de radio. Respecto a la longitud, la observó por dos inmersiones del primer satélite de Júpiter, la primera, el 1 de agosto de 1750, y la segunda, el 17 del mismo mes y año. En Río de Janeiro permaneció cuatro meses, realizando treinta observaciones de alturas meridianas a través de las cuales determinó la latitud del centro de la plaza del gobierno de esa ciudad, que resultó ser 22º 53´ 40´´ S. En cuanto a la longitud, solo pudo observar dos emersiones del primer satélite. Se encontraba Godin en Lima cuando, el 28 de octubre de 1746, un terremoto sacudió la capital peruana, provocando la muerte de más de 5.000 personas. Habiendo quedado destruida la mayor parte de la urbe, el virrey Manso de Velasco le encomendó designar el lugar donde debía fundarse la nueva capital Año 2018 REVISTA DE HISTORIA NAVAL 69


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