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Editorial Personal del Ejército del Aire: cambiar la tendencia CON mucha frecuencia se destaca la importancia del personal en las Fuerzas Armadas y el Ejército del Aire. También, a C menudo, los argumentos sobre su importancia se centran en las competencias, la formación y los valores, aspectos todos ellos cualitativos, pero es mucho menos frecuente realizar el análisis desde el punto de vista cuantitativo, es decir, de si disponemos de las personas suficientes para cumplir con garantías las misiones encomendadas. Son diversos los factores que influyen en la evolución que están experimentando en la actualidad los efectivos de las Fuerzas Armadas. Podemos hablar del entorno estratégico, de las cambiantes condiciones socioeconómicas… Lo cierto es que el Ejército del Aire ha pasado de un total de 26.591 efectivos totales en 2005 a 23.208 en marzo de 2018, lo que supone una reducción aproximada del 12 %. Esta tendencia a la baja afecta a todos los niveles, oficiales, suboficiales, tropa y personal civil, y se ha visto agudizada durante el periodo de crisis económica. Por el momento, la previsión de recursos humanos a largo plazo se mantiene en el entorno de los 120.000 efectivos militares para las Fuerzas Armadas, de los cuales aproximadamente 20.300 corresponderían al Ejército del Aire, que a día de hoy ya está muy cerca de alcanzar esa cifra. De hecho, si se descuentan los alumnos en formación, ya se ha llegado a ese límite. Esta reducción de personal impacta, ya hoy en día, en el Ejército del Aire, influyendo en el sostenimiento de los sistemas y las infraestructuras y en la generación de horas de vuelo. También la formación del personal se ve afectada al tener que dedicarse el ajustado personal existente al estricto cumplimiento de sus misiones. EN el Ejército del Aire, que está íntimamente ligado a la tecnología y a su vertiginoso desarrollo, los nuevos sistemas de E armas llevan asociados sistemas de planificación, programación, sostenimiento y explotación que hacen que, en muchos casos, el saldo neto de personal necesario no disminuya, sino que aumente. En paralelo, se abren nuevas áreas operativas de actuación, como las aeronaves tripuladas a distancia, el espacio y el ciberespacio: capacidades operativas fundamentales para la fuerza conjunta, en cuya operación el Ejército del Aire va a tener un papel primordial y que requerirán, ya a corto plazo, más personal. Por otra parte, el necesario desarrollo del ámbito conjunto ha dado como resultado un aumento considerable de las aportaciones del Ejército del Aire, concentrándose en unos perfiles muy concretos que son, también, muy demandados en la estructura orgánica y que se han convertido, de facto, en perfiles críticos. LOS estudios realizados sobre necesidades L de personal revelan que, para cumplir con garantías todas las misiones encomendadas, el Ejército del Aire necesita un fuerte incremento de los efectivos para alcanzar un mínimo aproximado de 25.800. Este aumento colocaría, además, al Ejército del Aire en una proporción respecto al total del personal de las Fuerzas Armadas similar al de las fuerzas aéreas de los países de nuestro entorno y acorde con el papel del poder aeroespacial en el escenario operativo y estratégico. Las Fuerzas Armadas necesitan una inversión constante en equipamiento para mantener la capacidad operativa. Pero también necesitan invertir en personal, que es a la postre invertir en futuro, pues son las personas las que gestionan, operan y sostienen los sistemas y equipos. Un Ejército del Aire con el número adecuado de personas altamente preparadas y motivadas es un Ejército del Aire más operativo, mejor adiestrado y más motivado. Los cambios cuantitativos en materia de personal son lentos, pero las tendencias se pueden revertir. Por ello, es importante que el Ejército del Aire inicie la senda ascendente, aumentando los efectivos en línea con el desarrollo tecnológico, lo que contribuirá de manera fundamental a que el Ejército del Aire continúe siendo una herramienta fundamental al servicio del Estado. REVISTA DE AERONÁUTICA Y ASTRONÁUTICA / Mayo 2018 323


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