Page 197

Revista de Historia Militar 123

DE GRANADA A PAVÍA. LA EVOLUCIÓN DEL EJÉRCITO ESPAÑOL... 197 Papa Alejandro VI declaró a Don Fadrique indigno de ceñir corona por haber pedido auxilio a los infieles y terminó sus días vigilado en Francia. Mientras se negociaba el tratado entre Francia y España, ratificado en Granada el 14 de noviembre de 1500 por los Reyes Católicos, daban comienzo los preparativos militares. El Gran Capitán embarcó en Málaga al frente de un ejército de 5.000 infantes y 600 jinetes. Por su parte, Luis XII ordenó al Señor de Aubigny que marchase sobre Nápoles con 10.000 infantes y 1.000 lanzas, y a Felipe de Ravenstein que zarpara de Génova transportando otros 6.500 soldados para Aubigny. Franceses y españoles procuraron adueñarse cada uno de su parte de Nápoles. Los franceses avanzaron hasta Capua, tomaron la ciudad al asalto y ocasionando una horrible matanza. Por su parte, el Gran Capitán sometió toda la Calabria y la Pulla en un mes, excepto Tarento, donde resistía el duque de Calabria de 14 años de edad, primogénito del destronado rey Don Fadrique. 1502: Capitulación de Tarento El Gran Capitán conquistó Tarento mediante un sistema muy original. Esta plaza estaba rodeada de agua por todas partes: por el sur el mar; por el este y el oeste dos canales abrazaban la ciudad; por el norte ambos canales se ensanchaban formando una bahía con fondo para naves de alto bordo. La ciudad se consideraba inexpugnable, siendo las defensas del norte las más débiles. El Gran Capitán transportó sus naves desde el mar por tierra hasta la bahía norte. Todo el ejército participó en la empresa, arrastrando las naves sobre rodillos al compás de cantos guerreros y música. En pocas semanas la escuadra española pudo batir con sus fuegos las murallas del norte de la ciudad. El conde de Potanza, gobernador de la ciudad, solicitó a los españoles la suspensión de las hostilidades por dos meses, pasados los cuales entregaría la ciudad si antes no recibía algún socorro. A los dos meses la ciudad de Tarento se entregó. Las condiciones de la capitulación incluían que el duque de Calabria quedaría en libertad de ir a donde quisiese. El Gran Capitán le “convenció” de que fuera a España. El conde de Potenza protestó ante lo que creía una manipulación de la voluntad del duque, el Gran Capitán elevó consulta al rey Fernando el Católico el cual confirmó el viaje del duque de Calabria a España. Allí permaneció en calidad de prisionero de Estado. No tardaron en llegar las disputas entre franceses y españoles. Los franceses trataron de apoderarse de la plaza de Capitaneta por no estar incluida en el tratado de partición, entraron en la Pulla y el duque de Nemours dió al Gran Capitán el plazo de una hora para salir de la plaza. El español rehusó del siguiente modo: Revista de Historia Militar, 123 (2018), pp. 197-232. ISSN: 0482-5748


Revista de Historia Militar 123
To see the actual publication please follow the link above